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La policía registra una mansión real mientras continúa la investigación al hermano del rey de Inglaterra
La policía británica registraba este viernes la antigua mansión del hermano menor del rey Carlos, Andrés Mountbatten-Windsor.

La policía británica registraba este viernes la antigua mansión del hermano menor del rey Carlos, Andrés Mountbatten-Windsor, después de que una fotografía del miembro de la realeza saliendo de una comisaría apareciera en los periódicos de todo el mundo.
Mountbatten-Windsor fue detenido el jueves, el día de su 66 cumpleaños, bajo sospecha de conducta indebida en el ejercicio de un cargo público, tras las acusaciones de que envió documentos confidenciales del Gobierno británico al financiero Jeffrey Epstein, caído en desgracia, cuando era enviado comercial.
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El antiguo príncipe fue puesto en libertad y quedó bajo investigación tras permanecer más de 10 horas detenido por la policía. No se le ha imputado ningún delito, pero en una fotografía de Reuters tras su liberación aparecía abatido, desplomado en la parte trasera de un Range Rover, con una mirada de incredulidad.
La fotografía de un hombre que en su día fue un apuesto oficial de la marina y el supuesto hijo favorito de la difunta reina Isabel apareció en la portada de los periódicos de Reino Unido y de todo el mundo, acompañada de titulares como "La caída".
Mountbatten-Windsor siempre ha negado cualquier irregularidad en relación con Epstein, un delincuente sexual condenado que se quitó la vida en 2019, y ha dicho que lamenta haber trabado amistad con él. Pero la publicación de millones de documentos por parte del Gobierno estadounidense reveló que siguió siendo amigo de Epstein mucho después de que el financiero fuera condenado por solicitar los servicios de prostitución de una menor en 2008.
Dichos archivos sugerían que Mountbatten-Windsor había reenviado a Epstein informes del Gobierno británico sobre oportunidades de inversión en Afganistán y evaluaciones de Vietnam, Singapur y otros lugares que había visitado como representante especial del Gobierno para el comercio y la inversión.
El rey afirma que la ley debe seguir su curso
La detención de un miembro de la realeza, el octavo en la línea de sucesión al trono, no tiene precedentes en la era moderna. El último miembro de la familia real en ser detenido en Reino Unido fue Carlos I, que fue decapitado en 1649 tras ser declarado culpable de traición.
El rey Carlos, que el año pasado despojó a su hermano de su título de príncipe y lo expulsó de su residencia en Windsor, dijo el jueves que se había enterado de la detención con "profunda preocupación".
"Permítanme decirlo claramente: la ley debe seguir su curso", dijo el rey. "Lo que ahora sigue es un proceso completo, justo y adecuado mediante el cual se investigará este asunto de la manera apropiada y por las autoridades competentes".
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La noticia se dio a conocer el jueves a primera hora de la mañana, cuando seis coches de policía sin distintivos y unos ocho agentes vestidos de civil llegaron a Wood Farm, en la finca del rey en Sandringham, Norfolk, al este de Inglaterra, donde ahora reside Mountbatten-Windsor.
Agentes de la Policía del Valle del Támesis también registraron la mansión de la finca del rey en Windsor, al oeste de Londres, donde Mountbatten-Windsor vivía antes de ser expulsado ante la indignación por las revelaciones sobre Epstein.
Los agentes informaron el jueves por la noche que el miembro de la realeza había sido puesto en libertad bajo investigación. Afirmaron que los registros en Sandringham habían concluido, pero que los de Windsor continuaban.
Aunque el hecho de haber sido detenido significa que la policía tiene sospechas razonables de que se ha cometido un delito y que el miembro de la realeza es sospechoso de estar involucrado en él, no implica que sea culpable.
Una condena por conducta indebida en un cargo público conlleva una pena máxima de cadena perpetua y los casos deben ser tramitados en un Tribunal de la Corona, que se ocupa de los delitos penales más graves.



