El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo el miércoles que su gobierno ha invertido 200 millones de dólares para adquirir 10 millones de dosis de la vacuna rusa Sputnik V.

La vacunación comenzará el jueves al personal de salud con las dosis de la vacuna rusa que llegaron al país el fin de semana.

"Arrancamos la vacunación de todo el personal sanitario del país y el personal que está priorizado", agregó Maduro en una rueda de prensa en el Palacio de Miraflores.

El mandatario también dijo que serán vacunados los 277 diputados de la Asamblea Nacional, que es de mayoría oficialista, así como el personal de seguridad tanto policial como militar y autoridades.

Tras el arribo el sábado de las primeras 100,000 dosis de la vacuna rusa, Maduro dijo el miércoles que espera que el resto llegue a la nación OPEP en el primer cuatrimestre del año.

Adicional a la Sputnik V, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) dijo a inicios de mes que se había reservado para Venezuela entre 1.4 millones y 2.4 millones de dosis de la vacuna AstraZeneca cuyo costo estaría entre 140 millones y 240 millones de dólares. Maduro dijo que los fondos que deben ser usados para COVAX son unos 300 millones de dólares que están en el Banco de Inglaterra pero bajo un litigio judicial con la oposición venezolana.

Señaló que esperaba que la suma del mecanismo COVAX con las vacunas rusa, china y cubana, "que debe estar lista para julio, nos permita a nosotros avanzar en el proceso de protección" de los venezolanos.

Funcionarios del gobierno venezolano y opositores se han reunido para discutir un acuerdo que permita comprar vacunas del programa COVAX, utilizando dinero congelado en Estados Unidos, según dos fuentes familiarizadas con el asunto.

El líder opositor, Juan Guaidó, señaló a inicios de mes que los fondos venezolanos controlados por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos podrían usarse para pagar las dosis.

En Venezuela, con una población de unos 30 millones de habitantes, los casos de coronavirus suman 133,927 y 1,292 muertos, de acuerdo con datos oficiales hasta el martes, pero gremios médicos y opositores han señalado que la cifra sería más elevada.

El deteriorado sistema de salud y el colapso económico de Venezuela convertirían al país en uno de los lugares más difíciles de la región para realizar una campaña y vacunar contra el coronavirus, un esfuerzo que ya va rezagado comparado con la mayor parte de América del Sur, según los expertos.