Washington. Se trató de una promesa de campaña muy resonada: México pagaría por la construcción del muro fronterizo de 3,200 km. Lo dijo cientos de veces. Sin embargo, en su lucha con la Cámara de Representantes por conseguir 5,700 millones de dólares para levantar el muro, Trump ahora afirma que nunca dijo que México pagaría directamente la factura.

“Obviamente, nunca dije esto, y nunca quise decir que van a firmar un cheque”, aseguró el presidente a periodistas el jueves en la Casa Blanca.

Trump se cansó de repetir la promesa de que el pago del muro correría por parte de México. Lo hizo 212 veces durante su campaña y decenas de veces más desde que asumió el cargo.

Incluso cuando fue candidato, puso por escrito la promesa en marzo del 2016 en la página web de su campaña. Puntualmente, Trump amenazó con quedarse con miles de millones de dólares a través de las remesas de ciudadanos mexicanos que, desde Estados Unidos, envían a sus familias en su país de origen.

Trump publicó en su página que él se encargaría de presionar al gobierno mexicano para que realizara “un pago único de entre 5,000 y 10,000 millones de dólares”.

Dos años y medio más tarde, en medio de la crisis que él mismo ha generado al cerrar de manera parcial la administración, sus palabras ilustran el impacto que tienen sus falsedades, exageraciones y mentiras.

Al reconocer que nunca dijo lo del pago por parte de México, ha quedado quemado el presidente de Estados Unidos.

Peña Nieto, testigo

El entonces presidente, Enrique Peña Nieto, canceló dos viajes programados a la Casa Blanca, uno en el 2017 y el otro en el 2018, en represalia por las palabras de Trump sobre el financiamiento del muro. “México no pagará por ningún muro”, afirmó el entonces presidente. Su sucesor, Andrés Manuel López Obrador, no ha mostrado voluntad de cambiar el rumbo.

Los republicanos, que controlaron la Cámara de Representantes durante los últimos dos años, nunca tuvieron como prioridad financiar el muro con el dinero de los contribuyentes.

“La historia cambia día a día, como todo”, expresó Cecilia Muñoz, vicepresidenta de New America, un think tank liberal, que se desempeñó como asesora de política interna de la Casa Blanca con el presidente Barack Obama.

Sobre el plan original de Trump para financiar el muro, agregó: “No tenían idea de cómo lograría que México lo pagara, así que se le ocurrió una idea para tratar de pasar la prueba de la risa”.

Parece que Trump se ha sumergido en una crisis.

No descarta declarar emergencia nacional

McAllen, Texas. Donald Trump  defendió la tarde de ayer en McAllen, en la frontera con México, su proyecto de erigir un muro, en un momento en que el cierre parcial del gobierno federal se acerca a ser el más largo de la historia de Estados Unidos.

Trump viajó hasta el borde del río Bravo en Texas para insistir en que es necesario destinar 5,700 millones de dólares para construir un muro, un tema de discordia con los demócratas, que ha provocado una parálisis presupuestaria que se prolonga desde el 22 de diciembre.

“Es un tema de sentido común. Ellos (la policía) necesitan una barrera. Necesitan un muro, si no lo tienen, lo que va a haber es mucho trabajo y problemas extenuantes. Y por cierto, muerte. Y muerte, mucha muerte”, dijo Trump tras reunirse con agentes de frontera.

Vestido con una chamarra deportiva y una gorra blanca con su consigna de campaña, “Make America Great Again”, Trump afirmó que con una barrera se salvarían vidas y se combatiría el tráfico irregular.

“Todos queremos un muro o una barrera, porque esto va a hacer que su trabajo sea mucho más fácil y van a ser aún más efectivos de lo que ya son”, sostuvo el presidente.

Trump ha martilleado la amenaza de que, si los demócratas no ceden y no autorizan el dinero para el muro, declarará una emergencia nacional, una figura legal que le permite eludir voto del Congreso. (Con información de AFP)