El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, confirmó este miércoles que 63 canadienses murieron en el accidente del avión Boeing de una aerolínea ucraniana, y llamó a la cooperación internacional para asegurar una "investigación profunda" sobre el caso.

"Me uno a los canadienses a través del país, que están conmocionados y entristecidos de saber que 176 personas, incluidos 63 canadienses, han perdido la vida" en este accidente, dijo Trudeau en comunicado.

"Nuestro gobierno continuará trabajando de cerca con sus socios internacionales para asegurar que una investigación profunda relativa a este accidente se realice y para que los canadienses encuentren respuestas a sus preguntas", agregó.

Trudeau dijo también que el jefe de la diplomacia canadiense, François-Philippe Champagne, y el ministro de Transporte, Marc Garneau, se han comunicado con los países socios de Canadá.

Garneau, por su parte, dijo que su país "ofrecerá ayuda técnica" para esa futura investigación.

El avión Boeing 737 que realizaba el vuelo PS752 de la compañía Ukraine International Airlines (UIA) despegó a las 06:10 horas (02:40 GMT) del aeropuerto Imán Jomeini de Teherán rumbo al aeropuerto Boryspil de Kiev, pero desapareció de los radares minutos después.

Canadá alberga a una de las mayores comunidades de la diáspora iraní en América del Norte. Según cifras oficiales de 2016, son 210,000 los canadienses de ese origen.

UIA ofrece vuelos relativamente económicos entre Toronto y Teherán, con una escala en Kiev.

Según la diplomacia ucraniana, a bordo del avión viajaban 82 iraníes, 63 canadienses, 10 suecos, cuatro afganos, tres alemanes, tres británicos y once ucranianos, incluyendo a nueve miembros de la tripulación.

La compañía UIA, que suspendió sus vuelos a Teherán, afirmó que el avión siniestrado había sido construido en 2016 y sometido a una revisión técnica hace dos días.

Este accidente ocurrió en un contexto de crecientes tensiones en Medio Oriente luego del ataque con misiles de Teherán hacia bases militares en Irak que albergan tropas estadounidenses.

Hasta ahora no se han encontrado vínculos entre esta tragedia y los eventos que se han sucedido en la últimos días en la región, y el presidente ucraniano Volodimir Zelenski advirtió contra posibles "especulaciones" sobre sus causas y pidió que no se difundan "versiones no verificadas de la catástrofe".

Canadá, por su parte, llamó a sus ciudadanos a evitar todo viaje prescindible a Irán "debido a la situación volátil de la seguridad" en ese país.

erp