El gobierno sirio construyó un crematorio en la prisión militar de Sednaya ubicada a las afueras de Damasco. De forma clandestina, miles de prisioneros se enfrentan a la muerte bajo procedimientos como el fuego o la horca.

Al menos 50 presos al día son ejecutados. Quien lo revela es Stuart Jones, asistente del secretario de Estado para Medio Oriente.

No sólo lo dice Jones, también Amnistía Internacional, quien reconoce a la cárcel como un matadero humano . El análisis revela que miles de sirios han sido secuestrados, detenidos y exterminados .

El gobierno del presidente Bashar al-Asad, dijo Jones, ha llevado a cabo estas atrocidades aparentemente con el apoyo incondicional de Rusia e Irán , sus principales aliados.

Creemos que la construcción del crematorio es un intento de encubrir las inmensas masacres que están teniendo lugar en la prisión de Sednaya , declaró Stuart Jones, el principal diplomático estadounidense en Medio Oriente.

La información de Jones se sustenta en informes de inteligencia y fuentes de derechos humanos y no gubernamentales. Anexo a este texto se puede observar una fotografía de la cárcel militar.

Rusia, comentó Jones, o bien ha ayudado de manera activa o de forma pasiva ; es decir, sabe que el régimen sirio ha participado durante varios años en asesinatos en masa , incluyendo bombardeos a hospitales e inclusive, ataques con armamento químico y no ha dicho absolutamente nada.

Durante una reunión la semana pasada en Washington con el canciller ruso Serguéi Lavrov, el secretario de Estado comentó que Rusia debe hacer con urgencia, presión sobre el régimen sirio , comentó el propio Jones.

Las declaraciones de Jones, reveladas durante una sesión informativa en el Departamento de Estado, fueron importantes no sólo por su contenido sino por el duro lenguaje dirigido hacia Rusia para que tome medidas.

Las acusaciones fueron hechas en momentos en que el presidente Trump está evaluando opciones para Siria, después de que el mes pasado ordenó el bombardeo de una base aérea del gobierno en respuesta a un supuesto ataque de armas químicas contra civiles.

Sin embargo, el mandatario estadounidense no ha planteado una estrategia más amplia para poner fin a la guerra en Siria o para retirar a Bashar al-Asad del poder. Estas interrogantes seguramente surgirán cuando Trump se reúna el lunes con el príncipe de Emiratos Árabes Unidos durante su primera gira internacional.