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Geopolítica

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Se eleva cifra de muertos por virus del ébola

Hay dos sectores principales en riesgo de infección: los que tratan a las víctimas y los que las entierran, pues ambos están en contacto directo con los fluidos corporales.

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Veintiún cuerpos estaban esperando ser enterrados cuando la excavadora que cavaría sus tumbas se atascó en el barro.

Mientras los soldados liberianos armados montaban su guardia, los órganos altamente infecciosos -que fueron transportados desde un depósito de cadáveres en un camión en medio del peor brote de ébola en la historia- tuvieron que esperar en la intemperie hasta que una segunda excavadora pudo ser contratada y transportada al sitio.

El propio lugar del entierro fue polémico; funcionarios que transportaron los cuerpos la semana pasada fueron recibidos por manifestantes de una aldea local, quienes creían que enterrar los cuerpos en un sitio muy cercano a donde ellos viven los pone en riesgo de infección.

Con el tiempo, los habitantes del pueblo cedieron. Finalmente, los cuerpos fueron enterrados.

El episodio fue emblemático por los problemas logísticos que enfrentan los funcionarios que intentan hacer frente a la penosa tarea de enterrar a los muertos e impedir que infecten a los vivos mientras el mortal virus continúa causando estragos en África Occidental.

Sólo los organismos oficiales de salud fueron capaces de prepararse adecuadamente para el entierro en Liberia, donde más de 282 personas han muerto por la enfermedad este año y los numerosos informes describen que dejar a las víctimas en las calles durante días aumenta el riesgo de infección.

Asimismo, estos problemas logísticos entorpecen las medidas de aquellos que buscan tratamiento. La capital de Liberia, Monrovia, se quedó sin espacio para sus pacientes vivos:

En Monrovia no hay suficiente espacio en la unidad de aislamiento especializado para contener todos los casos de la ciudad. El Ministerio de Salud quería expandir la unidad en el hospital Elwa, en las afueras de Monrovia, pero la comunidad local se opuso, por lo que es imposible conseguir al personal de salud .

El ébola puede matar hasta a 90% de los que están infectados. Según la Organización Mundial de la Salud, el número de muertos en el brote actual subió a 932 el lunes.

Aquellos que tratan a las víctimas del ébola se encuentran especialmente en riesgo de infección: Cuando Patrick Sawyer, funcionario gubernamental liberio-estadounidense, voló a Nigeria con la enfermedad, la cual se disemina únicamente por contacto directo con los fluidos corporales de una víctima sintomática, varios trabajadores de la salud se enfermaron después de tratarlo en Lagos. Tanto Sawyer como una de sus enfermeras ya murieron por la enfermedad, por lo que el gobierno de Nigeria declaró una emergencia de salud pública.

Pero hay un segundo grupo de personas especialmente en riesgo de infección: los que tratan y entierran los cuerpos de los muertos, los cuales son aún más contagiosos que los vivos.

A lo que hay que añadir una infraestructura inadecuada, problemas logísticos, conflictos entre los trabajadores occidentales de salud y las tradiciones funerarias, lo cual ha contribuido a las dificultades para contener la propagación de la enfermedad.

La OMS establece directrices específicas sobre la forma de transportar y enterrar a las víctimas de manera segura. Incluyen instrucciones para estar al tanto de las prácticas culturales y creencias religiosas de la familia de la víctima, para ayudarle a entender por qué no se pueden hacer algunas prácticas que ponen en riesgo de infección a quienes las llevan a cabo .

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