La fundadora del movimiento #MeToo, Tarana Burke, dijo este sábado que ha llegado la hora de que las víctimas sexuales pasen a la acción y de "organizarse" para poder dar a todas esas víctimas los recursos necesarios.

"El trabajo que hay que hacer ahora es todo lo que pasa después de decir #MeToo", afirmó en una mesa redonda en la conferencia United State of Women Summit, que se celebra este fin de semana en Los Angeles.

"Me Too (yo también), son dos palabras mágicas que han galvanizado el mundo", comentó

"Estamos en un momento en el que hay que definir una estrategia. Hay que organizarse. La amplificación ya ha sucedido", añadió.

"Ya sea agresiones en campus universitarios, concienciación sobre abusos sexuales a la infancia o trabajo sobre el acoso sexual, tenemos que pasar de la conversación a la acción", dijo a la AFP, explicando que ella misma estaba sorprendida de la amplitud del movimiento.

Esta militante comenzó a utilizar la fórmula #MeToo hace más de diez años, y su movimiento alcanzó una amplitud internacional, sobre todo en las redes sociales, a partir del caso Harvey Weinstein.

El pasado mes de octubre, una serie de revelaciones sobre el poderoso productor acusado de acoso y agresiones sexuales por un centenar de mujeres generó una onda de choque en Estados Unidos que se extendió al mundo entero, convirtiéndose en una toma de conciencia internacional sobre la violencia sexual.

"Yo no pensaba que un día vería una conversación internacional sobre la violencia sexual" y "todavía continua", admitió, pidiendo que la reflexión se centre más en las víctimas que en los agresores.

Burke estima que el trabajo tiene que hacerse a nivel individual y que cada uno tiene que participar en la educación y en la toma de conciencia como, por ejemplo, actuando en el Congreso para crear leyes que protejan mejor a las víctimas, y apoyando a candidatos electorales que "traten de hacer que las comunidades sean menos vulnerables".

En la misma mesa redonda, la militante Leanne Guy declaró que las mujeres amerindias eran las más afectadas por la violencia sexual.

"Comenzó con la colonización y todavía continua", dijo, añadiendo que el sábado era el Día Nacional de concienciación sobre el problema de la desaparición de mujeres amerindias, tanto en Estados Unidos como en otros países de América, especialmente en México.

Personalidades como Jane Fonda, la militante y feminista Dolores Huerta, o la exconsejera del presidente Barack Obama, Valerie Jarrett, se sucedieron en el escenario, animando a las mujeres a comprometerse en defensa de sus derechos.

Más de 5.000 personas, sobre todo mujeres, estaban presentes en el teatro Shrine, al sur de Los Angeles, para asistir a esta conferencia de dos días.

Ted Bunch, el fundador de la asociación A Call to Men, recordó por su parte la importancia de hacer participar a los hombres en la lucha contra el sexismo.

"Les invito (a los hombres) a la mesa", no para condenarles, sino para que participen en la reflexión, explicó en un debate sobre el movimiento Time's Up, fundado por celebridades como las actrices Reese Witherspoon y Natalie Portman, para luchar contra el acoso y las agresiones sexuales en el medio laboral.