La Haya. La organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) informó que muy probablemente emplearon el agente neurotóxico sarín y la sustancia tóxica cloro en los ataques químicos perpetrados en Siria en marzo del 2017, que dejó al menos 70 heridos e intoxicados.

“Muy probablemente se utilizó (gas) sarín en Latamné, en Siria, el 24 de marzo del 2017. La FFM (misión investigadora de la OPAQ) concluyó igualmente que el cloro fue empleado como arma química contra el hospital de Latamné y sus alrededores al día siguiente”, precisó el organismo en un comunicado.

La misión investigadora no pudo viajar al lugar de los hechos basando sus conclusiones en diferentes testimonios, análisis epidemiológicos y muestras ambientales.

El mandato de la misión investigadora que actúa de forma independiente no incluye atribuir responsabilidad por el ataque. Un equipo conjunto de la ONU y la OPAQ con la tarea de determinar la responsabilidad en esos casos dejó de existir desde que Rusia, estrecho aliado del gobierno sirio, vetó una resolución del Consejo de Seguridad para extender su mandato.

En el momento del ataque, las fuerzas del gobierno con respaldo de aviones y helicópteros combatían a los rebeldes en la zona.

La organización Médicos por los Derechos Humanos informó del ataque al hospital quirúrgico de Latamné con bombas de barril. El hospital está construido en una cueva para protegerlo de los ataques aéreos. Asimismo, indicó que el ataque provocó daños estructurales leves, pero varias fuentes dijeron que al menos una bomba contenía un agente químico.

Latamné se localiza a unos 20 km al sur de Jan Sheijun, una localidad controlada por rebeldes y yihadistas en la provincia de Idlib fue blanco el 4 de abril del 2017 de un ataque aéreo que dejó 83 muertos, según la Organización de las Naciones Unidas, y al menos 87 muertos, de acuerdo con el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH).

La noche del 6 al 7 de abril, 59 misiles crucero Tomahawk fueron lanzados por dos barcos estadounidenses en el Mediterráneo hacia la base aérea siria Al Chaayrate (centro).

Reproche contra EU

El presidente sirio Bashar al Asad aseguró que las discusiones realizadas por Rusia seguían “en curso” para llegar a alguna resolución sobre el futuro del sur del país, y acusó a Israel y a Estados Unidos de impedir un acuerdo negociado.

En una entrevista a la cadena de televisión iraní Al-Alam, Asad sostuvo que “después de la liberación de (el enclave rebelde) Guta, se sugirió que íbamos al sur. Nos confrontaron a dos opciones: la reconciliación o la liberación por la fuerza”.

Pero “los rusos sugirieron dar una oportunidad a la reconciliación”, sabiendo que “sigue sin haber resultados concretos por una simple razón, que es la injerencia israelí y estadounidense”, lamentó el mandatario Asad.

Según él, Estados Unidos e Israel “presionan a los terroristas con el fin de impedir cualquier compromiso o resolución pacífica”.