El ITAM organizó el pasado lunes la conferencia magistral: “Populismo global creciente” en la que tres especialistas analizaron el fenómeno que se extiende por Europa y Estados Unidos.

Francisco E. González, profesor asociado de Estudios Latinoamericanos, cátedra Riordan Roett, detalló que el populismo en Latinoamérica florece en épocas de crisis sociales donde líderes populistas creen que el sistema democrático está roto por lo que se convencen de la necesidad de crear otro estado de derecho; asimismo, los líderes tienen la capacidad de organizar y generar acciones colectivas. No obstante, estas características no son exclusivas del populismo en América, sino a lo largo del mundo.

“Los populistas reemplazan a los políticos tradicionales con la intención de cambiar el sistema político y abren la posibilidad de implementar proyectos de cambio a los ciudadanos como respaldar el sistema de pensiones, la salud y educación aunque pueden provocar la violación de derechos humanos de las personas refugiadas o inmigrantes”, indicó González.

alternativa en europa

Gabriel Goodliffe, académico del ITAM, expuso que el populismo ha ganado terreno en Europa y una de las mayores amenazas percibidas por la población es la migración, muestra de ello es el reflejo de los procesos electorales más recientes en Austria y República Checa.

El líder conservador austriaco del Partido Popular, Sebastian Kurz, ganador de las legislativas el pasado 15 de octubre, prometió al pueblo de Austria frenar la inmigración, limitar el pago de beneficios a los refugiados y evitar que los recién llegados reciban asistencia social hasta que hayan vivido en el país por cinco años.

En el caso de la victoria, en la República Checa, de Andrej Babis, fundador de la populista Alianza de Ciudadanos Descontentos, y quien se ha desempeñado como empresario multimillonario, es populista y euroescéptico. Está en contra de las cuotas de refugiados sugeridas por la Unión Europea, incluso ha manifestado hostilidad contra inmigrantes musulmanes.

Franklin Knight, profesor Emérito de la Universidad Johns Hopkins, destacó que Trump se convirtió en vocero del radicalismo estadounidense con su “Make America Great Again”, en especial, para aquellos que se sentían marginados del sistema económico, es decir, de la globalización.

ola de amenazas

Los especialistas coincidieron en que el populismo puede generar una política de intolerancia hacia ciertos grupos e instituciones, incentivar la violación de derechos humanos de refugiados o migrantes y poner en riesgo la economía a través del proteccionismo. Asimismo, coincidieron en que también puede ser una amenaza que puede entorpecer el comercio, el crecimiento mundial y la estabilidad geopolítica.

perla.pineda@eleconomista.mx