Entrevista a Marcela Celorio, cónsul general de México en Los Ángeles.

Ingresó al Servicio Exterior Mexicano en 1999.

—¿Qué avances han logrado las mujeres en México en materia de equidad de género?

—Desde que empecé mi carrera como abogada y diplomática, hace 30 años, hemos avanzado en ciertas áreas, pero poco y no en su totalidad.

Cada día vemos más y más mujeres en el ámbito profesional, no solamente participando en la fuerza laboral, si no también destacando, asumiendo funciones de dirección, con grandes responsabilidades.

Muchas más están conscientes de la importancia de superarse y consolidarse profesionalmente antes de iniciar una familia. Antes, la mayoría de las veces, era al revés. Después de haber formado una familia, y que los hijos hicieran sus propias vidas, las mujeres a los 40 o 50 años se quedaban solas sin ninguna actividad que desempeñar y que les sirviera para valerse por sí mismas, eran dependientes.

—¿Qué les falta por conseguir? ¿Qué desafíos se presentan?

—Observamos que el discurso sobre la igualdad todavía dista mucho de lo que sucede en la realidad. Todavía hoy nos enfrentamos a favoritismos en puestos o participación en diversas actividades hacia a los hombres sobre las mujeres, incluso aún, cuando las mujeres han demostrado, objetivamente, que cuentan con mucha más capacidad.

Dentro de los grandes desafíos que enfrenta una mujer es el poder hacer compatible su vida personal, familiar con la vida profesional.

—¿Cuáles son los principales problemas a los que se han enfrentado?

—Los principales problemas son culturales. Todavía persiste una cultura machista que considera a la mujer como predestinada a realizar determinadas funciones y que no reconoce su capacidad y sus habilidades.

—¿Qué les toca hacer a la sociedad civil, gobierno y empresas para lograr la equidad de género?

—Considero que todos, hombres y mujeres, en todos estos diferentes sectores, debemos hacer conciencia de la importancia del papel de la mujer en nuestra sociedad. Y para mí es muy importante subrayar que esta responsabilidad incluye a las propias mujeres.

—¿Cuál ha sido su experiencia en estos temas en su carrera diplomática?

—Uno de los retos más relevantes para la diplomacia mexicana es crear el ambiente propicio y las condiciones laborales para que las mujeres puedan desempeñarse en ese ámbito a la par que pueden tener una vida personal, familiar y social plena. Usualmente, son más los hombres que ingresan a la diplomacia, porque es un reflejo de nuestra sociedad y cultura. Para los hombres es mucho más fácil trasladarse a vivir a diferentes países y su pareja, mujer, está dispuesta a seguirlos, en cambio, si lo vemos desde el punto de vista de la mujer, son pocos los hombres que aceptan esa clase de vida.

El reto es precisamente que los concursos de ingreso del Servicio Exterior Mexicano estén diseñados para que tanto hombres como mujeres, en igualdad de circunstancias, aspiren a ingresar a la diplomacia mexicana y ser embajadoras de México.

Nuestra entrevistada

Nació en la Ciudad de México.

Formación: abogada por la Escuela Libre de Derecho. Maestra en estudios diplomáticos por el Instituto Matías Romero, y en Seguridad y Defensa Nacional por el Colegio de la Defensa Nacional.

Twitter @XBorderAmb