Londres. La cámara de los Comunes aprobó (412-202) una moción reclamando al gobierno británico que pida a Bruselas un aplazamiento de la fecha para implementar el Brexit, ante el bloqueo político existente en Westminster sobre la mejor forma de afrontar este divorcio.

Sin embargo, la Cámara rechazó otra enmienda de un grupo de diputados, en la que se defendía la celebración de un segundo referéndum en Reino Unido como fórmula para desatascar la situación y decidir el futuro del Brexit, por 334 votos a 85 votos. En la sesión los parlamentarios también descartaron por ahora la posibilidad de celebrar el próximo miércoles una serie de votos indicativos para comprobar cuál es la opción de futuro que cuenta con más respaldo. Fue un resultado muy ajustado, de 314 a 312 votos.

La enmienda aprobada, cuyo texto fue propuesto por la primera ministra Theresa May, plantea dos escenarios diferentes sobre la duración y condiciones de la potencial prórroga. Si el Parlamento da su visto bueno antes del 20 de marzo al acuerdo de salida negociado por May con la UE, Londres pedirá una corta extensión técnica, hasta el 30 de junio, para desarrollar la legislación necesaria de transposición del pacto. La alternativa, si los Comunes vuelven a rechazar el plan de May, consistirá en acudir a Bruselas para reclamar un retraso mucho más largo, quizá superior a un año, durante el que Londres podrá replantearse qué quiere hacer con el Brexit.

La pelota, en cancha de Bruselas

En cualquier caso, la petición de un retraso debe ser aprobada de manera unánime por los otros 27 estados miembros de la UE. Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, se mostró dispuesto a conceder una prórroga larga, “si Reino Unido lo considera necesario para repensar su estrategia del Brexit y generar un consenso en torno a ella”. Se da por hecho que Bruselas también concedería un aplazamiento corto, si es necesario para implementar el acuerdo negociado durante los dos últimos años.

Todo dependerá de la tercera votación sobre el pacto de May con la UE, previsto para la próxima semana. Pese a que el acuerdo ha sido rechazado en dos ocasiones de manera aplastante por los Comunes, la primera ministra cree que debe intentarlo una tercera vez, ya que los euroescépticos de su Partido Conservador y del Partido Unionista Democrático (DUP) podrían apoyarle ahora, por miedo a una larga extensión que abra la puerta a una revocación del Brexit.

May podría dar en los próximos días más garantías legales de que Reino Unido será capaz de dejar la unión aduanera sin permiso de la UE en el futuro.