El Departamento de Justicia acusó a una mujer de conspiración por intentar infiltrarse en la política estadounidense para establecer un “canal secreto” con el gobierno ruso, según anunció en un comunicado.

La mujer, Maria Butina, de 29 años y residente en Washington DC, habría intentado organizar dos encuentros entre el presidente ruso, Vladimir Putin, y el entonces candidato presidencial republicano, Donald Trump. También trató de infiltrarse en organizaciones políticas estadounidenses, incluido un grupo proarma.

Según el Departamento de Justicia, entre principios del 2015 y febrero del 2017 Butina “trabajó bajo la dirección de un alto funcionario del gobierno ruso” e intentó “actuar como una agente rusa dentro de Estados Unidos”.

“Estos canales podrían ser utilizados por la Federación Rusa para penetrar en el aparato nacional de toma de decisiones de Estados Unidos para avanzar en la agenda de la Federación Rusa”, escribió el fiscal del Departamento de Justicia sobre los cargos.

También detallaron que la mujer rusa hizo múltiples visitas a Estados Unidos desde Rusia y, más tarde, se instaló en Washington DC con una visa de estudiante. La mujer, arrestada este domingo, afronta una pena máxima por conspiración de cinco años de cárcel.

El anuncio llega horas después de que Trump y Putin mantuvieran una reunión privada en Helsinki.

Los cargos contra la mujer rusa dependen directamente del Departamento de Justicia, y no del fiscal especial del Rusiagate, Robert Mueller, quien investiga la injerencia rusa en las elecciones del 2016.

En concreto, la investigación contra Butina fue anunciada por el vicefiscal general de Seguridad Nacional, John C. Demers.

Por su parte, Mueller presentó el pasado viernes una acusación contra 12 oficiales de inteligencia rusos por el presunto hackeo y robo de datos de la red informática del Comité Nacional Demócrata y la campaña presidencial de Hillary Clinton.