El secretario de Defensa, el general James Mattis, dijo que no quiere hablar sobre Corea del Norte “en absoluto” subrayando la sensibilidad con la que cree que Washington debe manejar una posible reunión en mayo entre el presidente Trump y el líder norcoreano Kim Jong-Un.

En un vuelo militar hacia el Medio Oriente, dijo que las preguntas de los medios sobre Corea del Norte son “muy válidas”, pero apeló a la sensibilidad del asunto para evitar pronunciarse al respecto y dejar la cuestión al ámbito “diplomático” y dejar que el Departamento de Estado y los altos funcionarios de la Casa Blanca respondan preguntas sobre la reunión.

“No quiero hablar de Corea del Norte para nada. Se lo dejaré a aquellos que están liderando el esfuerzo. Al ser un tema tan delicado, cuando llegas a una posición como la actual, el potencial de malentendidos se eleva aún más”, explicó Mattis, uno de los miembros de gobierno con más influencia sobre Trump, a un grupo de periodistas que lo acompañan en un viaje oficial a Omán.

Mattis abordó el tema por primera vez desde que Trump aceptó inesperadamente una invitación el jueves pasado para reunirse con Kim después de años de amenazas de su régimen contra EU y Corea del Sur.

Mattis y otros altos funcionarios estuvieron con Trump cuando se reunió el jueves pasado con el jefe de la Oficina de Seguridad Nacional de Corea del Sur, Chung Eui-yong, para transmitirle un mensaje de Kim Jong-Un, a quien había visto el lunes en Pyongyang.

Trump señaló el sábado en Pensilvania que no está seguro de lo que está por venir. “¿Quién sabe lo que va a pasar?”, dijo durante su intervención a favor del candidato republicano Rick Saccone. “Puede que me vaya muy rápido (del encuentro) o podemos sentarnos y hacer el mejor acuerdo del mundo”.