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Geopolítica

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Marcha en Washington exige aprobar reforma migratoria

En un intento por incrementar la presión para que se destrabe el proyecto de ley, atorado en la Cámara, cientos de personas se congregaron afuera del Capitolio.

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Cientos de manifestantes se concentraron en el National Mall ayer por la tarde para urgir al Congreso de Estados Unidos aprobar antes de que concluya el año una reforma integral migratoria y de las leyes de control fronterizo.

Al menos 100 personas fueron detenidas -entre ellos, varios miembros del Congreso- después de que los manifestantes se sentaran en la calle frente al Capitolio. Los manifestantes se habían comprometido a participar en la desobediencia civil y sus compañeros manifestantes vitorearon cada vez que una persona era esposada y arrestada por la policía del Capitolio.

Entre los detenidos estaban los representantes demócratas, Luis Gutiérrez, Charles Rangel y John Lewis, así como Gustavo Torres, director de Casa de Maryland. Abogados migratorios, sacerdotes y activistas sindicales también fueron puestos bajo arresto.

Un proyecto para una ley migratoria se ha quedado atascado en la Cámara de Representantes y sus perspectivas han disminuido, ya que los legisladores están preocupados por el cierre gubernamental y las negociaciones presupuestarias. Los organizadores de protesta esperaban elevar la presión hasta lograr que la medida fuera puesta a votación.

Los organizadores predijeron que decenas de miles de personas asistirán a la manifestación denominada Camino Americano: Marcha por la Dignidad y el Respeto de los Inmigrantes, la cual contó con las actuaciones de músicos latinos populares, así como discursos de miembros del Congreso, activistas de los derechos civiles, religiosos y líderes comunitarios. Sin embargo, la asistencia resultó ser menor que la esperada e incluso se redujo tras la interpretación de un grupo de cantantes populares.

Muchos de los asistentes ondearon banderas de Estados Unidos, una imagen que rodeó a las numerosas pancartas con lemas como El momento es ahora y Justicia y dignidad . El profundo retumbar de un tambor elevó el tono de los discursos, y muchos en la multitud gritaron: ¡Sí se puede!

Creo que los derechos de los inmigrantes son derechos humanos , afirmó el icono de los derechos civiles, Julian Bond, uno de los primeros en hablar. La reforma migratoria debe llegar , abundó.

La lideresa demócrata, Nancy Pelosi, destacó que toda la diversidad de los demócratas en la Cámara de Representantes apoya el proyecto de ley migratoria que ella presentó la semana pasada.

La sangre de inmigrantes corre en todas nuestras venas , aseguró.

Al proclamar que la reforma migratoria es buena para la economía, predijo que ayudaría a reducir el déficit en las próximas décadas.

Defensores de los derechos de los inmigrantes han declarado a octubre un mes de escalada en la presión sobre el proyecto de ley migratoria integral.

Indicaron que temen que el impulso se ha estancado desde junio, cuando el Senado aprobó un plan bipartidista que propone un camino a la ciudadanía de 13 años para la mayoría de los 11 millones de inmigrantes indocumentados de la nación.

Uno de los objetivos del mitin era destacar la cifra récord de deportaciones del gobierno de Obama, estimada en más de 1,000 por día. El presidente Obama llamó a la reforma migratoria la principal prioridad doméstica en su segundo mandato; sin embargo, el mes pasado, decepcionó a los activistas cuando expuso que no usaría su autoridad Ejecutiva para expandir un programa de aplazamiento para la deportación de jóvenes, quienes son conocidos como los Dreamers.

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