Kiev. Con la menos dos manifestantes muertos por heridas de bala y otro más descubierto golpeado hasta la muerte después de su secuestro, es muy probable que las conversaciones que iniciaron ayer por la tarde entre el presidente, Viktor Yanukovich, y los tres principales dirigentes de la oposición política sean la última oportunidad para evitar que la nación se sume en una mayor confrontación.

La agresiva policía antidisturbios logró que el centro de Kiev, con sus miles de manifestantes, se hundiera en un estado de gran tensión.

Escaramuzas aisladas continuaron ayer durante todo el día en las afueras del estadio Dynamo, al tiempo que los manifestantes, encabezados por un grupo disidente de derecha, se negaron a ceder terreno a las tropas del Ministerio del Interior.

Los políticos interrumpieron las conversaciones después de tres horas y, más tarde, los líderes de la oposición enfatizaron airadamente su determinación de sacar a Yanukovich; sin embargo, indicaron que planeaban reunirse de nuevo hoy.

La muerte de tres -y posiblemente más activistas- sorprendió y embraveció a las legiones de manifestantes que, una vez más, salieron a las calles ayer por la noche. Una de las víctimas recibió cuatro disparos, de acuerdo con los médicos. La policía negó haber utilizado armas de fuego, aunque durante el día se les vio apuntar sus rifles hacia la multitud. Los muertos ya han sido mostrados como mártires de la brutalidad del régimen de Yanukovich.

Si el Presidente no avanza hacia una solución pacífica, manifestó Vitali Klitschko, jefe del partido de oposición, UDAR, mañana iremos a la ofensiva .

Al caer la noche, decenas de miles de manifestantes se congregaron, pese a la nieve, dispuestos a defender la Plaza de la Independencia, conocida por todos como el Maidan, después de que se extendieran los temores de que la policía intentaría limpiar el campamento que ha se ha mantenido en pie desde el 21 de noviembre.

Ya en dos ocasiones habían cargado en contra de los jóvenes en la cercana calle Hrushevsky, aledaña al estadio, pero las fuerzas de la oposición recuperaron la calle todas las veces.

La agresiva acción policial ocurrió durante un día feriado, el Día de la Unificación. Impulsó la ya profunda brecha entre Yanukovich y sus oponentes hasta el punto en el que un acuerdo negociado ya parece ser muy lejano.

Ambas partes tienen sólo 24 horas para evitar el derramamiento de sangre, según dijo Arseniy Yatsenyuk, miembro del partido opositor, Patria, luego de salir de la oficina del Presidente. Después de eso, si me dan un balazo en la cabeza, entonces que así sea , dijo.

Vamos a expulsar a las autoridades. Vamos a ganar y tener la nueva Ucrania que nos merecemos , expuso Oleh Tiahnybok, jefe del partido nacionalista, Svoboda, quien también participó.

El estado de ánimo en el Maidan lleno de manifestantes ayer por la noche era solemne, pero no sombrío. Al tiempo que hombres jóvenes vistiendo cascos y chalecos antibalas improvisados iban y venían desde la calle Hrushevsky, algunas mujeres en el Maidan observaron e hicieron la señal de la cruz.