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Llegó la hora de proclamar “emperador” a Xi
El Partido Comunista Chino (PCC) abrió la puerta a la permanencia de por vida de Xi Jinping como presidente, una apuesta arriesgada que abandona el modelo de sucesión que garantiza la estabilidad del país desde hace 30 años.

Chinese President Xi Jinping and fellow delegates raise their hands as they take a vote at the closing session of the 19th National Congress of the Communist Party of China, in Beijing - Chinese President Xi Jinping (front row, center) and fellow delegates raise their hands as they take a vote at the closing session of the 19th National Congress of the Communist Party of China, in Beijing, China October 24, 2017. REUTERS/Thomas Peter
Pekín. El Partido Comunista Chino (PCC) abrió la puerta a la permanencia de por vida de Xi Jinping como presidente, una apuesta arriesgada que abandona el modelo de sucesión que garantiza la estabilidad del país desde hace 30 años.
El proyecto de reforma constitucional anunciado el domingo pone en entredicho la noción de “gobernanza colectiva” impuesta por el exdirigente Deng Xiaoping en los años 1980, para evitar que un líder se perpetúe en el poder como ocurrió con el fundador del régimen Mao Zedong.
Pero Xi, de 64 años, es más autoritario: reforzó la represión de la sociedad civil, lanzó una vasta campaña anticorrupción, hizo incluir en los estatutos del partido su “pensamiento” del socialismo y lanzó un cuasiculto de la personalidad.
“El límite del número de mandatos permitió institucionalizar la transición en la cúspide del poder”, estima Jonathan Sullivan, investigador de la universidad de Nottingham en Inglaterra. “Quitar el límite podría crear un riesgo para la estabilidad a largo plazo”.
En Twitter, el activista Joshua Wong, rostro de las protestas estudiantiles durante las manifestaciones prodemocracia de Hong Kong en el 2014, declaró irónicamente el advenimiento de “la era del emperador Xi”.
En la red social china Weibo (el Twitter nacional) se bloqueó cualquier mensaje que incluya la expresión “dos mandatos”. Algunos internautas lo elogiaban y decían “asistir a un hecho histórico”. Otros eran más críticos: “Ahora tengo realmente la impresión de vivir en Corea del Norte”, juzgaba un usuario de la plataforma.
La censura se apresuró a suprimir los comentarios negativos y bloqueó las imágenes del osito Winnie the Pooh, el personaje de dibujos animados con el que a veces se compara a Xi debido a su silueta.