La pandemia de Covid-19 generó que el número de pasajeros de aerolíneas cayera 60% en el mundo en 2020 y las perspectivas a corto plazo siguen siendo sombrías, advirtió este viernes la agencia especializada de Naciones Unidas.

Con restricciones de viaje en todo el mundo, en un intento por frenar la pandemia, la cantidad de pasajeros (que cerró con 1,800 millones en 2020) ha retrocedido a niveles de 2003, lejos de 4.500 millones en 2019, explicó la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).

"La caída de la demanda" continuará durante el trimestre actual y podría incluso agravarse, advirtió la agencia, con sede en Montreal.

En 2020, la caída en el número de pasajeros alcanzó 50% en vuelos nacionales, pero 74% en vuelos internacionales, que transportaron 1,400 millones de personas menos que en 2019.

El resultado: las empresas sufrieron pérdidas acumuladas de 370,000 millones de dólares.

Los aeropuertos y los proveedores de servicios de navegación aérea, por su parte, sufrieron pérdidas por 115,000 millones y 13,000 millones, respectivamente.

Esta situación, según la OACI, "pone en duda la viabilidad financiera de la industria y amenaza a millones de puestos de trabajo en todo el mundo".

El mercado turístico mundial también se vio muy afectado, ya que la mitad de los turistas están acostumbrados a tomar un avión para llegar a su destino.

La recuperación de la industria, posible en el segundo trimestre, depende del éxito de la vacunación, que ya comenzó en países ricos, según la agencia.

Varios gobiernos también se comprometieron a ayudar a las empresas, o están a punto de hacerlo.

La caída de la industria comenzó en enero de 2020, pero se limitó a unos pocos países. A finales de marzo, con la propagación del nuevo coronavirus, la industria se encontraba prácticamente paralizada en todo el mundo, recordó la OACI.

En abril, la caída en el número de pasajeros fue del 92% en comparación al mismo periodo de 2019.

El tráfico repuntó moderadamente durante el verano boreal en los países del norte, pero volvió a bajar a partir de septiembre con la llegada de la segunda ola de la pandemia y el regreso de las restricciones en todo el mundo.

La OACI observa en general que los vuelos nacionales han resistido las restricciones mejor que los vuelos internacionales, especialmente en China y Rusia, donde el número de pasajeros domésticos ya ha vuelto a los niveles previos a la pandemia.