París.- Francia expresó el miércoles escepticismo respecto a que las planeadas nuevas conversaciones entre Irán y seis potencias mundiales sean exitosas, debido a que considera que la república islámica no parece sinceramente dispuesta a negociar el futuro de su controvertido programa nuclear.

La jefa de Política Exterior de la Unión Europea, que representa a Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Gran Bretaña y Alemania en las relaciones con Irán, dijo el martes que aceptó la oferta de Teherán de retomar las conversaciones tras un estancamiento de un año.

Las conversaciones buscan calmar lo que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, calificó como sonidos de tambores de guerra, en relación a un ataque preventivo de Israel a Irán que muchos temen podría generar un conflicto extendido en Oriente Medio y afectar la economía global.

"Soy un poco escéptico ... Creo que Irán sigue mostrando dos caras", dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Alain Juppe, a la cadena de televisión i-Tele.

Por eso es que creo que debemos mantenernos extremadamente firmes en las sanciones (ya impuestas a Irán), que desde mi punto de vista son la mejor manera de impedir una opción militar que podría generar consecuencias inimaginables", indicó.

Funcionarios iraníes en Teherán no estuvieron disponibles para hacer declaraciones.

Irán ha prometido presentar "nuevas iniciativas" en las conversaciones, cuya sede y fecha deben ser decididas, pero no se ha comprometido explícitamente a discutir maneras de garantizar que sus avances nucleares serán exclusivamente pacíficos, una de las demandas de las potencias occidentales.

Conversaciones previas han fracasado por la negativa de Irán a discutir lo que considera como su derecho "inalienable" a desarrollar energía nuclear y recientes comentarios iraníes no se han alejado de esa postura.

Con la ayuda de Dios, y sin prestar atención a la propaganda, el curso nuclear de Irán continuará con firmeza y seriedad. Ningún obstáculo puede detener la actividad atómica de Irán", sostuvo el líder supremo ayatolá Ali Khamenei el mes pasado.

De todas maneras, la reanudación de las conversaciones podría demorar el camino aparente hacia una confrontación militar para destruir el programa nuclear iraní, que según Occidente busca desarrollar armas atómicas.

Teherán asegura que sólo tiene fines pacíficos, pero los inspectores nucleares de la ONU citan informes de inteligencia que señalan las dimensiones militares del programa.

Los Estados occidentales seguramente se mostrarán cautelosos, conscientes de que en el pasado Irán hizo promesas de diálogo con el fin de ganar tiempo y aliviar la presión, no como un medio para llegar a un acuerdo.

El último acercamiento de la república islámica con las seis potencias coincide con los daños sin precedentes provocados por las sanciones de Occidente contra su sector petrolero y financiero.

ISRAEL, EXPECTANTE

Israel, que dice que su existencia podría verse amenazada si Irán logra fabricar armas nucleares, está perdiendo confianza en los esfuerzos occidentales por contener a la república islámica mediante sanciones y presión diplomática. El Estado judío no parece querer abandonar la opción de los ataques militares.

Israel dio el miércoles una tibia aprobación a la planeada reanudación de las conversaciones de las potencias con Irán, pero insistió en que cualquier acuerdo debe asegurar que Teherán no desarrolle tecnología para armamento nuclear.

Obama dijo el martes que la perspectiva de nuevas conversaciones con Irán ofrece una posibilidad diplomática de prevenir una crisis y calmar los "tambores de guerra".

No obstante, su secretario de Defensa señaló que Washington tomaría acciones militares para evitar que la república islámica desarrolle armamento nuclear si las gestiones diplomáticas fallan.

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