Kiev. Ucrania acusó a Rusia de capturar ilegalmente tres de sus barcos en el mar Negro y de abrir fuego contra uno de ellos hiriendo a un tripulante. “La lancha perdió el control. Hay un herido. Dispararon a matar”, informó la armada ucraniana en su página de Facebook. Según Kiev, el herido es un tripulante de la lancha artillada, Berdiansk, que se dirigía al estrecho de Kerch, que separa los mares Negro y Azov.

El ataque, que se produjo después de que Moscú acusará a una flotilla ucraniana de violar sus aguas territoriales, habría sido perpetrado por una lancha guardacostas del Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB). Según la fuente, la lancha rusa atacó a la ucraniana en aguas neutrales después de abandonar la zona de 12 kilómetros de aguas territoriales rusas.

El representante ucraniano ante la ONU, Vladimir Yelchenko, aseguró que Kiev se dirigirá al Consejo de Seguridad para denunciar la agresión rusa en los mares Negro y Azov.

Advertencias rusas

Ucrania ya había acusado a una lancha guardacostas rusa de embestir a uno de sus remolcadores cuando éste circunnavegaba la península de Crimea. Pese a las advertencias rusas, la flotilla ucraniana integrada por dos lanchas y un remolcador, siguió su curso, motivo por el que las autoridades portuarias crimeas cerraron el estrecho de Kerch, lo que constituye un gesto sin precedentes desde la desintegración de la Unión Soviética.

“El paso a través del estrecho de Kerch para los barcos civiles queda cerrado”, comunicó entonces Alexéi Volkov, director general de la empresa Puertos Marítimos Crimeos, a medios oficiales.

Rusia controla las dos orillas del estrecho y considera como propias las aguas territoriales ucranianas en torno a aquella península del mar Negro.

Rusia bombardea a rebeldes sirios

En tanto, la aviación rusa bombardeó posiciones de los grupos armados en la zona desmilitarizada de la provincia de Idlib, en el norte de Siria, por primera vez desde que fue establecida hace dos meses, tras el presunto ataque químico sobre barrios residenciales de la ciudad de Alepo. Los bombardeos se produjeron después de que el gobierno sirio acusó a los rebeldes de haber atacado con gas cloro tres barrios residenciales de Alepo, provocando que al menos 107 civiles fueran hospitalizados por intoxicación, según fuentes médicas.