Francia inyectará una segunda dosis de las vacunas contra el Covid-19 de Pfizer o Moderna a las personas de menos de 55 años que recibieron una primera dosis de AstraZeneca, anunció este viernes la Alta Autoridad de Salud francesa.

Esta nueva medida concierne a 533,000 personas, sobre todo empleados de salud, que habían recibido una primera dosis antes de que Francia suspendiera la vacuna del laboratorio anglo-sueco el 19 de marzo para las personas de esa franja de edad tras la aparición de algunos casos de trombos en Europa.

Para estas personas, ahora recomendamos administrar una vacuna de ARN mensajero", es decir, las de Pfizer/BioNtech o Moderna, para la segunda dosis con un intervalo de 12 semanas entre ambas, dijo el presidente de la Autoridad de Salud francesa, Dominique Le Guludec.

Esta decisión es "absolutamente coherente", señaló el ministro de Salud, Olivier Véran. "Yo mismo, formo parte de ese grupo", añadió el ministro de 41 años, que recibió una primera dosis de AstraZeneca el 8 de febrero debido a su profesión de neurólogo.

Pero la Organización Mundial de la Salud (OMS) subrayó el viernes que no existen por ahora "datos adecuados" sobre los efectos de cambiar de vacuna entre la primera y la segunda dosis.

"No hay datos adecuados para decir si es algo que puede hacerse" y por tanto los expertos de la Organización concluyeron que inyectar vacunas diferentes en la primera y segunda dosis "no es algo que puedan por ahora recomendar", dijo Margaret Harris, portavoz de la OMS, a los periodistas en Ginebra.

La vocera recordó que esta es la posición adoptada por el Grupo de Expertos en Asesoramiento Estratégico (SAGE) sobre Inmunización en febrero en el momento de sus recomendaciones sobre la vacuna anti-covid de AstraZeneca y ante informaciones sobre un posible vínculo entre ese producto y efectos secundarios muy raros.

Otros países han anunciado que limitarán el uso de AstraZeneca. Varios informes confirman un vínculo entre ésta y casos de coágulos sanguíneos, aunque muy inusuales.