Bruselas. Los nacionalistas flamencos de la Nueva Alianza Flamenca (N-VA), uno de los partidos del ejecutivo belga, amenazaron este lunes con poner fin a la coalición gobernante por la cuestión del pacto de la ONU sobre migración, que rechazan.

“Si el gobierno apoya este pacto, será un gobierno donde no podremos mantener nuestra posición”, dijo a la cadena pública RTBF el presidente de la N-VA, Bart de Wever, cuya formación es uno de los pilares del gobierno de coalición.

El también alcalde de Amberes (norte) aseguró que no apoyarán a un gobierno “que vaya a Marrakech”, donde tendrá lugar el 10 y 11 de diciembre una cumbre para aprobar el documento de Naciones Unidas sobre las migraciones.

Este documento no vinculante constituye un marco de principios, como la defensa de los derechos humanos, de los niños, reconocimiento a la soberanía nacional, y una veintena de propuestas para ayudar a los países a hacer frente a la migración, facilitando la información y la integración de migrantes.

El primer ministro, el liberal Charles Michel, se comprometió a apoyar el pacto durante su intervención en septiembre ante la ONU.

La N-VA (conservador), en cambio, insistió en su oposición al mismo, frente a la opinión de los otros partidos de la coalición: los liberales del MR de Michel y del Open VLD, así como los demócratas-cristianos del CD&V.

Los nacionalistas flamencos estiman que los jueces belgas podrían apoyarse en el texto de la ONU para cuestionar la política migratoria del gobierno, defendida por el secretario de Estado Theo Francken (N-VA), y su voluntad de “prohibir la inmigración ilegal”.

Cuando se acercan las elecciones legislativas en Bélgica, previstas en mayo del 2019, varios politólogos consideran que la migración centrará la campaña, en la que la N-VA enfrenta la competencia a su derecha del partido antiinmigación Vlaams Belang.

La caída del gobierno “cada vez en más probable”, expuso el académico Dave Sinardet, de la universidad de ciencias políticas de Bruselas.