Washington. El fiscal general de Estados Unidos, Bill Barr, negó el día de ayer 1 de diciembre, que se haya constatado un fraude electoral significativo en las presidenciales del 3 de noviembre capaz de invalidar la victoria del demócrata Joe Biden, contrariamente a lo que afirma el mandatario Donald Trump.

“Hasta la fecha, no hemos visto un fraude a una escala suficiente para poder haber cambiado el resultado de la elección”, dijo Barr en una entrevista con la agencia de noticias Associated Press.

Barr hizo estas declaraciones mientras la campaña de Trump persiste en tratar de demostrar que hubo una votación fraudulenta en estados clave para el triunfo de Biden, como Georgia, Michigan y Pensilvania, con la esperanza de evitar que la victoria del demócrata se oficialice en el Colegio Electoral el 14 de diciembre.

Poco después de la publicación de la entrevista, Barr fue visto en la Casa Blanca y muchos analistas especulaban que podría dejar el gobierno.

“El Departamento de Seguridad Interior y el de Justicia han investigado eso, y hasta ahora, no hemos visto nada que lo corrobore”, aseguró.

“No son acusaciones sistémicas y se han desestimado”, señaló. Otras “potencialmente abarcan algunos miles de votos. Se les ha dado seguimiento”, apuntó.

Biden pide recursos

El presidente electo Joe Biden, instó el día de ayer 1 de diciembre, al Congreso a aprobar un “robusto” paquete de alivio para paliar la crisis provocada por el Covid-19, durante un discurso para presentar a su equipo económico.

“El Congreso en su conjunto debería unirse y pasar un robusto paquete de alivio para hacer frente a necesidades que son urgentes”, afirmó Biden en un mensaje desde su feudo en Wilmington, Delaware, prometiendo que pese a que el país pasa por tiempos difíciles, “la ayuda está en camino”.

“Son tiempos difíciles, pero la ayuda está en camino”, afirmó.