El mandatario de Nigeria, Umaru Yar'Adua, murió en la noche del miércoles a los 58 años, luego de una larga batalla contra una enfermedad renal y cardiaca, lo que abre camino a que el presidente interino Goodluck Jonathan jure como líder del país más poblado de Africa.

Bajo los términos de la Constitución, Jonathan -quien ha dirigido al país más poblado de Africa durante meses debido a la enfermedad de Yar'Adua- jurará como jefe de Estado y luego nombrará un nuevo vicepresidente.

Ambos completarán el mandato presidencial en el país productor de petróleo de más de 140 millones de habitantes hasta las elecciones previstas para abril del 2011.

La oficina de la presidencia anunció siete días de luto nacional y dijo que Yar'Adua sería sepultado en el norteño estado de Katsina a las 14.00 hora local (1300 GMT) del jueves.

" El país están conmocionado. El país está de luto. El presidente interino ha declarado siete días de luto y durante este período la bandera nigeriana se mantendrá a media asta", dijo el portavoz de la presidencia Ima Niboro a periodistas.

La ministra de Información Dora Akunyili dijo a Reuters que Yar'Adua falleció cerca de las 2000 GMT en la villa presidencial.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo que sus pensamientos y oraciones están con la familia de Yar'Adua y que recuerda su "profunda integridad y decencia personal".

Yar'Adua había permanecido fuera de la escena política desde noviembre, cuando dejó el país para recibir tratamiento médico a un problema cardiaco en Arabia Saudita. El regresó a Nigeria en febrero, pero permanecía demasiado enfermo como para gobernar.

Jonathan asumió los poderes ejecutivos en febrero y desde entonces ha consolidado su control del poder, designando un nuevo gabinete y su propio equipo de asesores.

Pero la muerte de Yar'Adua aumenta la incertidumbre antes de la próximas elecciones, las que ya se perfilan como las más disputadas desde el retorno de Nigeria a la democracia hace poco más de una década.

No está claro si Jonathan, quien proviene del sureño del Delta del Níger, competirá por la presidencia debido a un acuerdo no escrito del partido gobernante para que el poder rote entre el norte y el sur. El próximo mandato de cuatro años debería recaer sobre el norte musulmán de Yar'Adua.

"El tema fundamental será quien será el nuevo vicepresidente. Probablemente será alguien del norte y la persona será el favorito para la elección del 2011", dijo Kayode Akindele, director del grupo de consultores con base en Lagos Greengate Strategic Partners.

Legado mixto

Luego de jurar con la promesa de respetar el imperio de la ley, Yar'Adua fue visto inicialmente por muchos nigerianos como un cambio después de ocho años de presidencia de Olusegun Obasanjo, un autoritario ex militar que tenía la inclinación de ignorar las órdenes de la corte y las leyes.

Yar'Adua fue el primer líder nigeriano con educación universitaria y logró la victoria en unas elecciones de abril del 2007, manchadas por acusaciones de intimidación y de que se agregaron votos a las urnas. Fue el primer traspaso de poder de un civil a otro desde la independencia del país en 1960.

Pero el optimismo desapareció rápidamente.

Yar'Adua se ganó el apodo de "Baba el lento", una referencia al término local para los embotellamientos de tránsito de Nigeria, debido a la lentitud que denunciaban sus críticos en el progreso en diversas áreas, desde reformas económicas a la inversión en el sector energético del país.

Su mayor logro fue en el Delta del Níger, corazón de la mayor industria de gas y petróleo de Africa.

Los ataques de milicianos abundaron durante la primera parte de su mandato, pero su oferta de una amnistía el año pasado llevó a miles de insurgentes a deponer las armas y dio paso a más de seis meses de relativa paz en la región.

El principal grupo miliciano de la región, el Movimiento por la Emancipación del Delta del Níger (MEND), dijo que estaba entristecido por la muerte de Yar'Adua.

" El MEND considera al difunto presidente como un genuino pacifista, cuyas iniciativas, humildad y respeto comenzaron a dar confianza en el proceso de paz", dijo el grupo en un correo electrónico enviado a Reuters. "Su muerte podría dejar un vacío que quizás no se pueda llenar", agregó.

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