Bruselas. La Unión Europea blinda la respuesta del cierre fronterizo de las autoridades griegas en la frontera turco-helena. En una ofensiva diplomática, los presidentes de las instituciones europeas se desplazaron a territorio heleno para respaldar al país. Bruselas anuncia apoyo logístico y financiero a Atenas, a la que Ursula von der Leyen ha descrito como “el escudo de Europa”. Entretanto, miles de migrantes se agolpan en la frontera entre tensión, rechazo y negativa de entrada.

Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea; Charles Michel, presidente del Consejo Europeo; David Sassoli, presidente del Parlamento Europeo, y Andrej Plenkovic, primer ministro croata que ostenta la presidencia del consejo, se desplazaron a Grecia para conocer de primera mano el drama migratorio en la frontera tras la apertura de puertas de Turquía.

En rueda de prensa en la sede de la Comisión Europea en Bruselas, el Ejecutivo comunitario se resistió a arrojar luz sobre las dudas legales y operacionales de lo que ocurre estos días a las puertas de Europa.

El Ejecutivo comunitario continúa sin pronunciarse sobre la legalidad de la decisión de las autoridades griegas de prohibir durante un mes las solicitudes de asilo. Una prohibición al derecho a la protección internacional que la ONU ha calificado de ilegal. Tampoco aclara Bruselas si considera que Turquía la está chantajeando o si estima que Ankara ha incurrido en una violación del pacto migratorio, en vigor desde marzo del 2016. Otra de las incógnitas abiertas es cómo operará la Guardia de Fronteras Europea (Frontex), obligada a garantizar el derecho al asilo, en el marco de la decisión de Atenas.

En cambio, la UE sí ha mostrado su apoyo incondicional al Ejecutivo que lidera el conservador Kyriakos Mitsotakis, primer ministro griego. “Las autoridades griegas hacen frente a un desafío muy difícil para contener la situación. Las preocupaciones griegas son nuestras preocupaciones”, señaló Von der Leyen.