Pahoa.- Casi 1,500 pobladores recibieron la orden de evacuar sus hogares cercanos al volcán Kilauea cuya erupción lanzó ríos de lava a través de bosques y calles pavimentadas.

Las autoridades no pudieron pronosticar la duración del evento iniciado el jueves y el gobernador de Hawai activó a la Guardia Nacional para ayudar en los desalojos y brindar seguridad a unos 770 inmuebles abandonados.

No se informó de momentos sobre víctimas, pero al menos 100 personas se encontraban el viernes en albergues y se cree que otras personas pidieron refugio a parientes y amigos.

Funcionarios del condado de Hawai dijeron que se abrió una fisura de la cual brotaron vapor y lava en la comunidad de Leilani Estates, cerca de Pahoa, en la Isla Grande.

La televisión local mostró un chorro de lava que salía de una grieta en una calle. Videos filmados desde un dron mostraron un río de lava serpenteando a través de un bosque.

El poblador Jeremiah Osuna grabó lo que llamó una "cortina de fuego": lava candente entre los árboles.

“Se escuchaba como si se pusiera muchas piedras en una secadora y se le hiciera girar a la mayor velocidad posible. Olía a azufre, así como a árboles, maleza y otros materiales quemados”, dijo Osuna a la televisora KHON de Honolulu.

El geofísico Asta Miklius, del Servicio Geológico de Estados Unidos, dijo a The Associated Press vía telefónica que no había manera de determinar con exactitud cuánto duraría la erupción.

"Uno de los parámetros será si el reservorio de magma en la cumbre empieza a drenarse debido a este evento y eso no ha sucedido aún", dijo. "Hay mucho magma en el sistema. Probablemente no será una erupción de apenas unas horas, pero su duración dependerá de si afecta el reservorio de magma. Es lo que estamos observando con mucho cuidado".

El Servicio Geológico elevó el nivel de alerta al máximo, lo que significa que una erupción peligrosa ha comenzado o es inminente.