Junto con Adolfo Suárez, el rey Juan Carlos I fue el artífice de la transición de la dictadura hacia la democracia. Nacido en Roma en 1938, Juan Carlos nunca pudo asimilar su conducta a los nuevos tiempos que marcó la crisis financiera en el 2008.

El hijo de Juan de Borbón y de María de las Mercedes, y nieto del Alfonso XIII, vivió en Italia, Suiza y Portugal, primero con su familia y después en un internado. A partir de 1948, Franco y su padre mantuvieron diversos y siempre tensos contactos.

Durante las vacaciones de Semana Santa de 1956, Juan Carlos vivió uno de los sucesos que lo marcarían de por vida. Él tenía 18 años y jugaba con una pistola con su hermano Alfonso, de 16 años en su casa en Estoril. El futuro rey disparó de forma fortuita a la cabeza de su hermano, que murió en el acto.

En 1969 Franco designó a Juan Carlos como su sucesor en la jefatura de Estado.

En España existió un pacto no escrito entre el rey Juan Carlos con la prensa. Sobre su vida privada y de sus infidelidades no se publicaría nada.

La primera gran crisis de infidelidad conocida del rey Juan Carlos ocurrió en 1976, cuando su esposa, la reina Sofía viajó a la India llevando consigo a sus tres hijos: Felipe, Cristina y Elena. La reina acababa de enterarse de que su esposo le era infiel.

Una de las intervenciones más aplaudidas al rey Juan Carlos I ocurrió horas después del intento del golpe de Estado del general Tejero. La noche del 23 de febrero de 1981 Juan Carlos envió un mensaje en televisión nacional con el que desautorizaba las intenciones de Antonio Tejero.

La periodista Victoria Prego, autora del libro “Así se hizo la transición”, sostiene que el golpe de Estado se hubiera consolidado si el rey Juan Carlos I lo hubiera aprobado.

El 13 de abril del 2012, el rey tuvo un accidente cuando se encontraba de cacería de elefantes en Botsuana. España se encontraba en la parte alta de la crisis económica. Juan Carlos abdicó al trono el 2 de junio del 2014.