El ataque a mexicanos en la ciudad de El Paso, Texas, ocurrido el 3 de agosto pasado, va a inspirar a otros blancos racistas a agredir a más mexicanos, advirtió el presidente de la Federación de Clubes Zacatecanos en Texas Fort Worth, Francisco Álvarez Calderón.

—¿En los últimos meses o años se han incrementado las agresiones contra mexicanos en Estados Unidos?

—Nosotros siempre lo hemos dicho, desde un principio de este gobierno, desde la campaña política del ahora presidente Donald Trump, él se abrió totalmente al discurso racista antiinmigrante en contra de las minorías.

Basó su campaña en ese discurso porque despertó lo que siempre ha existido. Lo he podido palpar, personalmente lo he sentido infinidad de veces. Es algo que siempre ha estado, porque siempre ha estado ese sentimiento y ese pensamiento de racismo y de supremacía blanca.

En Texas es muy notorio, en esta área en donde vivo, al norte de Texas, hay ciertas comunidades que son así y a mí me ha tocado interactuar y es algo cotidiano, y no creo que sea el único que lo ha vivido.

Yo, por mi apariencia física pues yo soy moreno, pelo negro, bigote grande, así muy mexicano, entonces en las tiendas, en los estadios… Justo el mismo sábado (cuando ocurrió la matanza en El Paso, Texas) había un juego de los Texas Rangers y había una familia ahí tomándose fotos, atrás había unas personas blancas y les sacaron el dedo, había unos niños hispanos jugando y el señor empezó a hacer comentarios racistas de mandarlos hasta México de una patada, que por qué tendrían que estar viendo a los Texas Rangers rodeados de mexicanos ilegales. En realidad las personas que estaban ahí ni hablan bien español porque eran mexico-americanos. Por su apariencia el señor los estaba juzgando.

—¿Esta situación se ha incrementado en los últimos años?

—En los últimos dos años ha ido incrementando enormemente porque el discurso de este señor (el presidente Trump) ha ido haciendo que haya empoderamiento de esas personas que se sienten con la libertad de expresarlo. A lo mejor lo pensaban, pero no actuaban, con una mirada a lo mejor era lo máximo que llegaban a externar el desacuerdo de que estuviera uno presente en algún lugar y llegar a alguna sala de juntas donde mi sola presencia y apariencia les pudiera causar incomodidad.

Antes no lo comentaban, no decían nada, pero ahora sí, se sienten con la libertad, se sienten empoderados de decir lo que piensan y lo que creen sobre su purismo blanco, porque el señor presidente les ha dado ese poder. Si él lo hace, por qué nosotros no lo vamos a hacer, y está dando libertad, dando luz verde para actúen de esa manera.

—¿Eso explica completamente lo que ocurrió en El Paso?

Van ligados porque justamente lo del discurso del presidente, si usted se fija, se ha intensificado. Cada vez que dice que a los migrantes hay que tratarlos como perros, hay que deshacernos de ellos, los migrantes son animales. Todas las expresiones que él ha hecho las han mimetizado sus seguidores y todo lo que él dice en el discurso con la retórica para conseguir la presidencia los fanáticos lo llevan a la acción. Combinado con que la venta de armas está en su máxima expresión, hay muchísimas, muchísimas armerías por todos lados; todo mundo tiene un arma.

Leía un artículo sobre lo que dice el presidente, que no es culpa de las armas, que son los videojuegos, en Japón 70% de los habitantes tiene videojuegos, sin embargo, no hay venta de armas. Aquí 40% de la población de Estados Unidos juega videojuegos, pero por toda la venta de armas tenemos más de un tiroteo en lo que va del año.

—¿Cómo ha observado la respuesta del gobierno mexicano y qué esperan que pueda hacer para protegerlos?

—Los hemos visto muy tibios hasta ahora, estábamos todavía pensando, bueno, vamos a darles el beneficio de la duda unos 8 meses, un año, a ver si reaccionan e hicieron los foros consultivos, los foros de consulta del exterior, les dimos todas nuestras quejas y propuestas, todo esperando respuesta hacia el tema porque no hay. Esto que se habló sobre la defensa de los migrantes en el exterior, no se ha dado tal defensa, que los consulados se iban a convertir en fiscalías y no sé qué tantas cosas y nada.

Nos seguimos sintiendo totalmente desprotegidos, la respuesta de nuestro gobierno ha sido muy tibia, creo que era el momento de que ya, esto ya llegó al límite porque ya no sólo esta persona fue y mató a gente aquí, sino a gente mexicana.

Mediáticamente sí somos oro molido para ellos porque ahí sí cualquier cosa y rápido nos quieren incluir. En Zacatecas no se habían pronunciado para nada de la matanza en El Paso, Texas, pero cuando se supo que el último que falleció era de Zacatecas y el presidente municipal, el gobernador y todo mundo condena esta matanza.

—¿Cree que esta situación pueda escalar?

— Sí, definitivamente. Esto no es un acontecimiento más de muchos que ojalá que no fuera así, pero esto va a inspirar a otros “cañones” a hacer lo mismo.

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