Ciudad de México. Después del atentado en El Paso, Texas, que dejó 22 muertos entre ellos ocho mexicanos, el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, anunció que se pretende solicitar la extradición del atacante Patrick Crusius, así como abrir una investigación sobre el proceso de venta del arma que usó el criminal.

Elizabeth Mathilde Iglesias, profesora en la Facultad de Derecho en la Universidad de Miami, consideró que la nota diplomática enviada al gobierno de Estados Unidos es acertada.

“Las peticiones del gobierno de México en la nota diplomática tienen lugar porque tiene el derecho de defender y asegurar a sus connacionales. Mientras que del lado de Estados Unidos se tiene que facilitar la colaboración de México tanto en la investigación como en el juicio”, dijo la especialista en derecho internacional.

Alfonso López de la Osa Escribano, profesor y director del Centro de Estudios Jurídicos México-Estados Unidos de la Universidad de Houston, consideró que el atacante en El Paso acumula los delitos de terrorismo doméstico y de crimen de odio, si el acto fuera un acto de terrorismo internacional la solicitud de extradición sería más sencilla.

“En este caso no se trata de terrorismo internacional, el crimen fue cometido en territorio de EU poniéndose en peligro su seguridad por un ciudadano estadounidense por lo que se aplicará una legislación estadounidense, es decir, esto limita la competencia de México, sin embargo, tiene pleno derecho de invocarlo”, afirmó.

La académica de Miami destacó que la Fiscalía General de la República sí puede solicitar la extradición de Patrick Crusius por homicidio y lesiones ya que ambos países los reconocen como delitos y se les puede juzgar en territorio mexicano. No obstante, bajo el principio de non bis in idem no se concederá la extradición si EU lo condena porque no se puede juzgar al atacante por los mismos delitos.

En cuanto al procedimiento sobre la venta del arma, Alfonso López de la Osa Escribano destacó que ante la ley protectora sobre los fabricantes de armas en EU será complicado aprobar la responsabilidad.

“Las posibilidades de éxito son reducidas pues se tendrían que demostrar aspectos como si quien vendió el arma lo hizo sabiendo que se iba a cometer un delito con ella (...) lo cual se tiene que probar en un juicio”, dijo.