Drones furtivos y misiles balísticos intercontinentales están listos. Se han plantado flores y se han colgado faroles rojos en todas las calles principales de Beijing. Casi 100,000 personas han estado ensayando ejercicios en la Plaza Tiananmen.

El Partido Comunista está listo para celebrar el 70 aniversario de la fundación de la República Popular de China el 1 de octubre con el tipo de desfile militar que sólo los estados estalinistas podrían organizar.

China busca ampliar su esfera de influencia y proteger sus ambiciones a través de su armamento nuclear. De esta manera, la gente que asista al desfile quedará impresionada por la demostración de armas nucleares que ha desarrollado la industria militar china.

“La carrera armamentista en los últimos años nunca se ha detenido, pero digamos que se ha acelerado y ahí la República Popular de China lleva un lugar preponderante, yo diría que van a la par de los Estados Unidos”, comenta a El Economista Javier Oliva, especialista en temas de seguridad. Prueba de ello “los chinos han convertido un conjunto de islas (del Mar de China) en plataformas militares”.

En términos relativos, “la inversión militar del gobierno chino duplica al estadounidense en función del PIB” , comenta Oliva, profesor-investigador en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Durante varios años, “la cifra ha llegado a alcanzar los dos dígitos, es hasta el actual año cuando el porcentaje bajará a 9 por ciento”.

Relación con Estados Unidos

Sobre la relación entre Estados Unidos con China siempre ha sido compleja; ambas son potencias con una “vocación geoexpansionista”, describe Javier Oliva. “Es probable que se pudieran dar en algún momento algunos roces”.

Oliva recuerda un episodio ocurrido durante el primer gobierno del presidente Bill Clinton: Un avión de combate “F15 se descompuso y tuvo que aterrizar de emergencia en una isla china, y los chinos lo desarmaron completito el avión, y ya que lo desarmaron hasta el último y tornillo, lo volvieron armar y se los devolvieron. O sea, a las protestas y las recriminaciones (estadounidenses) simplemente no les hicieron caso.

“Los Estados Unidos evidentemente saben que, en el mediano plazo, es decir, estamos hablando de unos 10 años su principal adversario militar sin duda va a ser China y no los rusos”.

En la actualidad, China ya cuenta con misiles nucleares que podrían alcanzar territorio estadounidense, y lo podría hacer a través de un submarino de fabricación propia.

Hong Kong, asuntos domésticos

El desfile militar del próximo 1 de octubre generará mucha atención del gobierno por lo que suceda en Hong Kong. Durante los últimos meses miles de manifestantes han salido a las calles para defender la democracia e impedir leyes que permitan las extradiciones por parte de Pekín.

“Se acerca una confrontación de proporciones monumentales”, dijo Orville Schell, especialista en China de la Asia Society, al periódico The Washington Post. “Claramente, algo sucederá el 1 de octubre”.

Según la periodista del diario estadounidense Anna Fifield, “a los periodistas locales se les ha dicho que sólo hablen de las buenas noticias, y a los extranjeros se les ha pedido que no permanezcan en los balcones de sus oficinas para evitar que los francotiradores les disparen” (The Washington Post, 23 de septiembre).

México, su opinión

Hace algunas semanas el mundo se percató de los movimientos militares chinos en la frontera con Hong Kong. El 1 de octubre el mundo se percatará de la fuerza militar durante el desfile.

México “podría ser un llamamiento en la Asamblea General de Naciones Unidas”, sobre su apoyo al desmantelamiento nuclear a todas las potencias nucleares y no dirigirlo específicamente a China (porque) sería abrir un flanco diplomático innecesario”, considera Javier Oliva.