El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó la salida de casi todas las tropas de su país en Somalia, dijeron funcionarios estadounidenses el viernes, como parte de un plan de retirada global que reducirá también las fuerzas en Afganistán e Irak.

Estados Unidos tiene unos 700 soldados en Somalia enfocados en ayudar a las fuerzas locales a derrotar a la insurgencia de Al Shabaab, vinculada a Al Qaeda. La misión ha recibido poca atención en Estados Unidos, pero es considerada una piedra angular de los esfuerzos globales del Pentágono para combatir a Al Qaeda.

En un comunicado, el Pentágono intentó minimizar las implicaciones de una retirada que, según los expertos, podría socavar la seguridad en Somalia.

"Si bien es un cambio en la postura sobre la fuerza, esta acción no es un cambio en la política de Estados Unidos", dijo el Pentágono. "Estados Unidos conservará la capacidad para llevar a cabo operaciones antiterroristas específicas en Somalia y recopilar alertas e indicadores tempranos sobre amenazas a la patria".

Washington ya se había retirado de las ciudades somalíes de Bossaso y Galkayo más temprano en el año. Hasta el mes pasado, las tropas estadounidenses todavía se encontraban en la ciudad portuaria de Kismayo, en la base aérea de Baledogle -en la región del Bajo Shabelle- y en la capital, Mogadiscio.

Un funcionario de Defensa estadounidense, que habló a condición de permanecer en el anonimato, dijo que casi todas las fuerzas estadounidenses abandonarán Somalia, aunque algunas permanecerían en Mogadiscio.

El comunicado del Pentágono, que no llevaba firma, dijo que un número no especificado de fuerzas en Somalia será trasladado a países vecinos, lo que les permitirá llevar a cabo operaciones transfronterizas. Otras serán reasignadas fuera de África Oriental.