La Corte Suprema de Estados Unidos determinó el jueves que los estados del país tienen derecho a cobrar impuestos sobre las ventas en línea de bienes y servicios, un mercado de miles de millones de dólares.

La alta corte, que tomó la decisión por una mayoría de cinco jueces contra cuatro, anuló una resolución previa en la que aseguraba que los estados solo podían cobrar impuestos a negocios que estuvieran físicamente presentes en su territorio.

Los magistrados dieron la razón al estado de Dakota del Sur, que entabló una acción judicial contra Wayfair, una tienda en línea de mobiliario.

Ese estado del norte de Estados Unidos fue respaldado en su requerimiento por otros 35 estados del país, así como por el gobierno de Donald Trump.

Desde 1992 y tras un caso que enfrentó a Dakota del Norte y Quill, un catálogo de venta por correspondencia, cualquier empresa que no tuviera presencia física en un estado estaba exenta de pagar.

El monto que dejan de ganar los estados es enorme y ha sido estimado, en un reporte federal, en unos 13,000 millones de dólares.