Bratislava, Eslovaquia. El gobierno del primer ministro Robert Fico se perfila para ser echado del poder, conforme las encuestas de salida mostraron que los votantes, frustrados por la corrupción y la creciente deuda del país, dieron la victoria electoral a los partidos de oposición.

Los cinco partidos opositores, cuyo principal tema de campaña fue la prudencia fiscal, podrían, de confirmarse su triunfo, integrar una coalición con 89 diputados en el Parlamento de 150 escaños, a pesar de que el partido de Fico, Smer, ganó el mayor número de asientos, según coinciden las principales encuestas tras la elección.

El próximo gobierno enfrenta un creciente déficit fiscal, al tiempo que la Unión Europea lucha por contener la crisis de deuda soberana. El déficit de Eslovaquia podría llegar a 7.4% del PIB este año, contra la meta establecida de 5.5%, a menos que el nuevo gobierno adopte medidas significativas .