Los violentos interrogatorios de sospechosos de la CIA en territorio polaco cesaron tras las presiones de Varsovia en 2003, indicó este miércoles el expresidente polaco Alexsander Kwasniewski.

Con estas declaraciones, el expresidente (1995-2005) confirmó que estos procedimientos, que comprendieron el recurso a la tortura, fueron practicados en Polonia por los agentes de la CIA.

Su afirmación contrasta con el mutismo total de las autoridades polacas, que desde hace años se escudan en el secreto de sumario del caso que lleva la fiscalía de apelación de Cracovia, sin progresos visibles.

Entrevistado por la radio TOK FM, al día siguiente de la publicación de un informe demoledor por parte del Senado estadounidense, Kwasniewski que había dado su acuerdo a esta " cooperación reforzada en el ámbito de la inteligencia" , afirmó que al principio Polonia ignoraba las prácticas de tortura.

Se trataba únicamente de crear "sitios secretos", dijo.

"Que los estadounidenses llevaran estas actividades de forma tan secreta, suscitó inquietud. Por eso, las autoridades polacas actuaron para ponerles fin y las actividades cesaron", dijo.

Kwasniewski explicó haber expuesto esta cuestión al presidente George W. Bush "en el Despacho Oval de la Casa Blanca" en 2003.

Según dijo, Bush defendió las actividades de la CIA, afirmando que aportaban "importantes beneficios en materia de seguridad".

Pero "dije a Bush que se tenía que terminar con esta cooperación y se terminó", agregó.

El expresidente defendió por otro lado su acuerdo inicial con Washington, recordando los atentados del 11 de septiembre y el contexto de "la guerra contra el terrorismo declarado por la OTAN, de la cual es miembro Polonia".

erp