El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, pasó la noche en un hospital de Sao Paulo después de ser hospitalizado por una obstrucción intestinal, su más reciente problema de salud desde que fue apuñalado en la campaña electoral en 2018.

El medio local de noticias G1 reportó que Bolsonaro pasó bien la noche y que le realizarían más pruebas este jueves 15 de julio.

La oficina del presidente había dicho que Bolsonaro, de 66 años, podría requerir una cirugía de emergencia luego de ser trasladado desde un hospital en Brasilia.

Pero después de su llegada a Sao Paulo el miércoles por la noche, los médicos del hospital Vila Nova Star indicaron que el presidente permanecería inicialmente "bajo una dirección conservadora".

"Agradezco a todos por su apoyo y oraciones", dijo Bolsonaro en una publicación de Facebook el miércoles poco después de que se anunciara la noticia de su traslado a Sao Paulo.

Junto con el mensaje, compartió una foto de sí mismo sin camisa, con los ojos cerrados y acostado en una cama de hospital cubierta de sensores y cables.

Bolsonaro ha sido hospitalizado varias veces por complicaciones del apuñalamiento de 2018, que le perforó el intestino. También estuvo enfermo de Covid-19 el año pasado.

La posición política de Bolsonaro se está debilitando. Su popularidad está a la baja debido a su manejo de la pandemia, mientras que sus opositores en el Senado están investigando acusaciones de corrupción en la compra de vacunas por parte de su gobierno.

Con más de 537,000 muertes por Covid-19, Brasil tiene la segunda cifra más alta de decesos por la enfermedad, ubicado sólo después de Estados Unidos.

Sin embargo, un sondeo publicado por Datafolha el jueves mostró por primera vez que la mayoría de los brasileños dicen que creen que la pandemia está "totalmente bajo control" o "parcialmente bajo control" en el país.