El presidente Donald Trump, quien disfruta pelearse con celebridades, parece estar en medio de la que ya es considerada una de las disputas más grandes en el mundo de la música.

Trump y su yerno, Jared Kushner, tenían programado almorzar el jueves de la semana pasada en la Casa Blanca con el rapero Kanye West, quien ha comenzado a usar las cachuchas con la leyenda “Make America Great Again” y también elogió al presidente cuando apareció en Saturday Night Live el 29 de septiembre. La invitación tiene una evidente intención: provocar a Taylor Swift quien ha tenido diferencias históricas con el cantante.

Trump reaccionó el lunes contra la cantante Taylor Swift por respaldar al candidato demócrata Phil Bredesen en su aspiración por ocupar un escaño en el Senado.

El presidente dijo que la republicana Marsha Blackburn está “haciendo un excelente trabajo” en su Estado. “Es una mujer estupenda, estoy seguro de que Taylor Swift no sabe absolutamente nada de ella”, dijo Trump a los periodistas antes de rematar su idea con una crítica: “Digamos que ahora me gusta un  25% menos la música de Taylor, ¿de acuerdo?”.

En tuits publicados en el 2012, Trump calificó a Swift como una mujer “fantástica” y le agradeció que se hiciera una foto con él.

Pero esta vez el presidente no le perdonó a la estrella pop su apoyo a los demócratas en las elecciones legislativas del 6 de noviembre.

El caso Kavanaugh afecta a Swift

Al día siguiente de que se confirmara el nombramiento del juez Brett Kavanaugh como nuevo miembro de la Corte Suprema de Justicia, Swift, de 28 años, rompió su silencio sobre la política estadounidense al señalar que votará por candidatos demócratas, explicando que siempre ha votado sobre la base de qué candidato protegerá los derechos humanos.

“Creo en la lucha por los derechos LGTBI, y cualquier forma de discriminación basada en la orientación sexual o el género es INCORRECTA. Creo que el racismo sistémico que todavía vemos en este país hacia las personas de color es aterrador”, afirmó la cantante en una publicación que ha recibido más de 1,840,000 “me gusta” en su cuenta de Instagram que acumula más de 12 millones de seguidores.

Swift escribió sobre Blackburn: “Ella votó en contra de la igualdad salarial para las mujeres. Ella votó en contra de la reautorización de la Ley de Violencia contra la Mujer, que intenta proteger a las mujeres de la violencia doméstica, el acoso y la violación en citas. Ella cree que las empresas tienen derecho a rehusarse a atender a parejas homosexuales. Ella también cree que ellos (los homosexuales) no deberían tener derecho a casarse”.

Además, consideró que “el racismo sistémico que todavía vemos en este país hacia la gente de color es aterrador, enfermizo y prevalente”.

Blackburn, actual legisladora de la Cámara de Representantes y quien actualmente desea ir al Senado, apoyó públicamente a Kavanaugh, quien enfrenta tres acusaciones de abuso sexual.

La ganadora de 10 premios Grammy mantuvo un lapidario silencio durante el proceso de debate y elección del juez. Muchos interpretaron su discreción como un tácito apoyo a Trump, especialmente al considerar que Swift proviene de Tennessee, uno de los bastiones del ahora presidente.

Pelea entre Kanye y Swift

La mala relación entre Swift y el rapero comenzó cuando en el 2009, Kanye interrumpió el discurso de la cantante durante un evento de MTV, justo en el momento en que Swift recogía el trofeo al mejor video pop femenino por “You Belong With Me”. West explicó que el trofeo debería habérselo llevado el video “Single Ladies” de Beyoncé, al que calificó como “uno de los mejores videos de todos los tiempos”.

Barack Obama calificó al rapero de “imbécil” la actitud del rapero ante Swift.

Aunque unos años después pareció que habían limado asperezas, la situación se volvió insostenible en el 2016, cuando el rapero la llamó “perra” en la canción “Famous” y más tarde en el videoclip West sacó una figura de ella en tamaño real desnuda junto a otros famosos.

Si bien es cierto que no son nuevos los respaldos de estrellas a políticos, sí lo es el hecho de que un presidente recrimine a una cantante su apoyo al partido competidor.

George W. Bush escribió en sus memorias del 2010, Decision Points, que el comentario de West después del huracán Katrina de que “a George Bush no le importan los negros” representó “mi momento anímico más bajo” de su presidencia que aún se resintió años después. “Fue un momento desagradable”, dijo Bush.

El apoyo de Swift al candidato demócrata ya comenzó a tener sus efectos: el registro de ciudadanos de Tennessee para votar el próximo noviembre, ha crecido.

La directora de comunicaciones de la organización Vote, Kamari Guthrie, dijo que se registraron 65,000 nuevas inscripciones 24 horas después de que la cantante hiciera su declaración en Instagram.

De los 5,183 nuevos registros en Tennessee este mes, al menos 2,144 se produjeron después del domingo. En todo caso, el diario advirtió que el plazo del estado para el registro de votos era el 9 de octubre, lo que puede haber contribuido a tales cifras.

El poder de Swift, es evidente.