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Septiembre, el “segundo enero” financiero: cómo reordenar el presupuesto familiar
Septiembre puede presionar el presupuesto familiar tras las vacaciones y el regreso a clases. Conoce cómo reorganizar tus gastos, revisar tus deudas y recuperar el control de tus finanzas.

Septiembre representa una carga financiera, casi como la cuesta de enero, por el regreso a clases.
Después de las vacaciones de verano y del regreso a clases, septiembre puede convertirse en un mes de presión para las finanzas familiares. La razón no es únicamente la compra de útiles: al gasto escolar se suman pagos recurrentes como colegiaturas, transporte, uniformes, alimentación y actividades extracurriculares.
En el ciclo escolar 2026-2027, las clases de educación básica comenzarán este 31 de agosto, por lo que septiembre será el primer mes completo en el que muchas familias deberán cubrir los gastos ordinarios del nuevo ciclo escolar.
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La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) estima un desembolso de hasta 12,422 pesos por estudiante para cubrir el equipamiento básico para el regreso a clases, este tipo de desembolsos suelen concentrarse en una primera etapa, pero además hay gastos fijos en comida, transporte y otros gastos extras.
¿Por qué septiembre puede presionar al bolsillo?
El problema puede aparecer cuando varios pagos se acumulan en un mismo periodo:
- Gastos de vacaciones, viajes o actividades recreativas.
- Útiles, uniformes, calzado y equipo escolar.
- Colegiaturas, inscripciones o cuotas autorizadas.
- Transporte escolar y pasajes.
- Comidas fuera de casa durante la adaptación al ciclo escolar.
- Actividades extracurriculares, materiales especiales o talleres.
- Compras realizadas con tarjeta de crédito o mediante pagos a meses.
El regreso a clases no termina cuando se compra la lista de útiles. Algunos gastos se vuelven mensuales y reducen la cantidad de dinero disponible para alimentación, vivienda, transporte, ahorro y pago de deudas.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares del Inegi, el segundo rubro de gasto en las familias es la vivienda y el transporte, con una participación conjunta de 20%. La educación está en cuarto lugar con 10 por ciento.
Paso 1: calcula cuánto dinero tienes disponible
El primer paso consiste en conocer el ingreso real del hogar, no el salario bruto ni una cantidad estimada.
Suma:
- Sueldos y honorarios netos
- Pensiones
- Comisiones
- Ingresos por actividades adicionales
- Apoyos o transferencias que efectivamente recibirás durante septiembre
Después, resta los gastos que ya tienen un destino:
- Renta o hipoteca
- Alimentación
- Servicios
- Transporte
- Salud
- Seguros
- Colegiaturas
- Pagos de créditos
- Impuestos y otras obligaciones
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) recomienda sumar los ingresos, identificar los gastos y comparar ambos montos para conocer la capacidad de ahorro o determinar si existe un déficit.
Una fórmula sencilla es:
Dinero disponible= ingresos netos−gastos fijos−deudas−gastos escolares
Si el resultado es negativo, el hogar debe ajustar gastos o buscar una solución antes de contratar otro crédito.
Paso 2: identifica el costo escolar completo
Conviene evitar que el presupuesto considere únicamente los útiles. El costo real del regreso a clases puede incluir:
Categoría | Ejemplos |
|---|---|
Material escolar | Cuadernos, lápices, colores, mochilas y herramientas |
Vestimenta | Uniformes, ropa deportiva, zapatos y tenis |
Pagos escolares | Colegiatura, inscripción o materiales solicitados |
Movilidad | Transporte escolar, pasajes, gasolina o estacionamiento |
Alimentación | Lunch, comidas escolares y compras durante la jornada |
Actividades | Talleres, deportes, idiomas, excursiones y materiales adicionales |
La SEP publicó una lista sugerida de útiles escolares mínimos básicos para el ciclo 2026-2027. Esta lista puede servir como referencia para distinguir los materiales esenciales de los productos adicionales que no son indispensables para comenzar las clases.
Antes de comprar, revisa qué artículos del ciclo anterior todavía pueden utilizarse. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) recomienda diagnosticar los materiales disponibles, identificar cuáles están en buenas condiciones y reutilizarlos cuando sea posible.
Paso 3: clasifica los gastos
Una vez que tengas la lista, divídela en cuatro grupos:
Gastos indispensables
Son los que deben cubrirse para mantener las condiciones básicas del hogar y cumplir obligaciones prioritarias:
- Vivienda
- Alimentación
- Servicios
- Salud
- Transporte necesario
- Colegiaturas o pagos escolares comprometidos
- Pago mínimo de las deudas para evitar atrasos
Gastos necesarios, pero ajustables
No siempre pueden eliminarse, pero sí reducirse:
- Transporte
- Comidas fuera de casa
- Telefonía
- Compras de ropa
- Actividades extracurriculares
- Entretenimiento
Gastos postergables
Pueden esperar hasta que el presupuesto se recupere:
- Renovación de dispositivos que todavía funcionan
- Accesorios no solicitados por la escuela
- Compras de temporada
- Mobiliario no urgente
- Suscripciones poco utilizadas
Gastos que pueden eliminarse
Incluye los consumos que no aportan una necesidad prioritaria o que se contrataron por impulso.
La clasificación ayuda a no recortar de manera automática alimentos, salud o educación, y permite concentrar el ajuste en gastos que sí pueden modificarse durante algunas semanas.
Paso 4: revisa las compras hechas a crédito
Si los útiles, uniformes o dispositivos se compraron con tarjeta, registra cada operación por separado. Para cada deuda anota:
- Institución financiera
- Saldo pendiente
- Tasa de interés
- CAT
- Pago mínimo
- Fecha límite
- Número de pagos restantes
- Fecha en que terminará la deuda
La Condusef advierte que una tarjeta de crédito no representa dinero adicional: las compras realizadas deberán pagarse posteriormente. También recomienda evitar el sobreendeudamiento y procurar pagar más del mínimo.
La calculadora de pagos mínimos de la Condusef permite comparar qué ocurre cuando se paga sólo el mínimo frente a la posibilidad de aportar una cantidad mayor.

El regreso a clases 2026 vuelve a poner a prueba el bolsillo de las familias mexicanas. Entre cuadernos, colores, gomas, juegos de geometría, sacapuntas y bolígrafos, una misma lista puede tener diferencias importantes de precio, pero pagar más no necesariamente significa llevarse el producto de mejor calidad.
¿Qué hacer si tienes varias deudas?
Una estrategia práctica es ordenar las deudas por su costo financiero:
- Cubre al menos el pago mínimo de todas para evitar incumplimientos.
- Destina el dinero adicional a la deuda con mayor tasa de interés.
- Cuando la liquides, utiliza esa cantidad para acelerar el siguiente pago.
- Evita volver a utilizar la línea de crédito que acabas de liberar.
No conviene contratar un nuevo préstamo únicamente para “sentir” que el presupuesto está equilibrado. Antes debe compararse el costo total, la tasa, las comisiones, el plazo y la mensualidad.
Paso 5: establece un presupuesto de recuperación
El ajuste no tiene que ser permanente. Puedes proponer un plan de cuatro semanas:
Semana | Acción |
|---|---|
Primera | Registrar todos los gastos y cancelar compras no prioritarias |
Segunda | Ajustar alimentación, transporte y entretenimiento |
Tercera | Destinar el ahorro obtenido a la deuda más costosa |
Cuarta | Revisar el resultado y fijar un presupuesto mensual sostenible |
Durante este periodo, define un límite semanal para los gastos variables. Si el dinero para comidas fuera, entretenimiento o compras pequeñas se termina, no debe compensarse con la tarjeta.
La Condusef cuenta con un Planificador de Presupuesto Personal y Familiar en el que se pueden registrar ingresos y gastos mensuales. La herramienta también permite visualizar cómo se distribuye el dinero durante el año e identificar los meses con mayores desembolsos.
Paso 6: prepara el siguiente regreso a clases
El ajuste de septiembre también puede servir para evitar que el problema se repita el próximo año.
Una opción es crear una categoría de ahorro escolar:
Ahorro mensual escolar = meses disponibles/costo estimado del regreso a clases
Por ejemplo, si una familia calcula que necesitará 12,000 pesos para el siguiente ciclo y faltan 10 meses para comenzar las compras, tendría que apartar aproximadamente 1,200 pesos mensuales. El monto debe adaptarse a la capacidad real del hogar; si no es posible ahorrar esa cantidad, puede dividirse entre más meses o reducirse el objetivo mediante reutilización y comparación de precios.
Profeco recomienda elaborar una lista detallada, comparar establecimientos, evitar compras compulsivas y adquirir únicamente lo necesario. La SEP, por su parte, señala los materiales básicos sugeridos para el ciclo escolar, lo que puede ayudar a planear con anticipación.

El regreso a clases este lunes 31 de agosto estará acompañado de operativos especiales de seguridad y movilidad en la Ciudad de México y el Estado de México, ante el incremento de traslados previsto por el inicio del ciclo escolar 2026-2027. En el Metro capitalino se reforzará la vigilancia y la operación en estaciones de alta afluencia, mientras que en territorio mexiquense serán desplegados más de mil 300 elementos para realizar patrullajes y cortes viales.
Checklist para cerrar septiembre
Antes de terminar el mes, revisa:
- ¿Registré todos mis ingresos netos?
- ¿Separé los gastos fijos de los variables?
- ¿Anoté cuánto costó realmente el regreso a clases?
- ¿Identifiqué qué compras fueron a crédito?
- ¿Conozco el CAT, la tasa y el pago mínimo de cada tarjeta?
- ¿Evité atrasarme en mis deudas?
- ¿Reduje temporalmente gastos postergables?
- ¿Definí un límite semanal?
- ¿Destiné una cantidad, aunque sea pequeña, al ahorro?
- ¿Comencé a planear el próximo ciclo escolar?
Septiembre puede ser un “segundo enero”, pero puede funcionar como tal para efectos del presupuesto: es un momento de reinicio, con nuevas obligaciones y gastos que pueden prolongarse durante todo el ciclo escolar.
La recomendación central es no cubrir un desbalance con más deuda sin antes conocer su origen. El orden adecuado es diagnosticar, clasificar gastos, revisar créditos, ajustar consumos durante un periodo definido y comenzar a ahorrar con anticipación para el siguiente regreso a clases.
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