Para ayudar a los trabajadores y como una medida de gratificación, algunas empresas entregan vales de despensa durante esta época decembrina.

Los vales se consideran como una prestación otorgada por el patrón, mediante la cual es posible comprar en determinados comercios que los aceptan como medio de pago. Esto representa una ayuda para los empleados, ya que gracias a esta herramienta evitan desembolsar dinero en efectivo o usar su tarjeta.

En esta época de fiestas y gastos, los vales son de gran ayudan para el bolsillo de los trabajadores, y cuando son utilizados correctamente ayudan a no salirnos de nuestro presupuesto.

Anteriormente, este tipo de prestación sólo se utilizaba para comprar artículos de despensa, pero ahora se puede adquirir otra clase de productos, excepto bebidas alcohólicas y cigarros.

Supermercados, zapaterías, farmacias, librerías, ferreterías, mercerías, ópticas, tiendas departamentales y de conveniencia son algunos de los muchos comercios en donde los beneficiarios utilizan esta prestación.

Los vales se pueden entregar tanto en papel como en tarjetas electrónicas, siendo estas últimas las más comunes, además de que el usuario las maneja de manera más fácil.

La cantidad entregada en los vales de despensa varía, pues existen dos topes: el del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) o el del Impuesto sobre la Renta (ISR); muchas veces las compañías dan el tope del IMSS que son 30 días de salario mínimo multiplicado por 40% del salario.

En el caso de que el tope sea el del ISR, solamente son 30 días de salario mínimo.

Victoria Balboa, gerente de comunicación de Edenred, indicó que, tras la reforma fiscal realizada en el 2014, la definición de despensa cambió y ahora se le considera como todo bien o artículo que mejore la calidad de vida del empleado.

Expuso que ahora también se considera como despensa el calzado, electrodomésticos, ropa y restaurantes.

“Actualmente los clientes pueden ir a una tienda departamental, comprar electrodomésticos y éstos ya son considerados como despensa, ya no sólo es lo tradicional como la canasta básica. Gracias a eso, tenemos una apertura más grande de opciones para ayudar al trabajador. Creo que aportamos un abanico de posibilidades para los empleados que gozan de este beneficio, que tengan mayor oportunidad de consumir en diferentes partes, en aquello que mejore la calidad de vida del empleado”, enfatizó.

La directiva explicó que, de acuerdo con estadísticas de la empresa, todavía 80% de las compras hechas con vales se realiza en supermercados por el desconocimiento de los usuarios de pagar con sus vales en más establecimientos.

Más fácil de consultar

Gracias a la implementación de nuevas tecnologías aplicadas en los vales de despensa, los usuarios pueden consultar su saldo, ver el directorio de tiendas, así como obtener promociones y descuentos personalizados tanto en la página de internet como a través de una app.

Por ejemplo, en la página de Efectivale se ingresa el tipo de servicio que se requiere, el estado, la alcaldía o el municipio y se despliega una lista de los comercios cercanos.

En la página de Edenred se encuentra un navegador que no solamente indica las tiendas más cercanas que aceptan vales, sino que también, al dar clic en la información del establecimiento, se despliega el tipo de tarjetas o vales que reciben.

En lo que a las apps se refiere, Sí Vale, Edenred y Efectivale permiten consultar en tiempo real los movimientos que se realizan, bloquear o desbloquear las tarjetas, un geolocalizador para ubicar los comercios cercanos a los cuales acudir, directorio completo por tipos de establecimientos, activar las notificaciones, así como un enlace con el área de atención a clientes.

“Con este tipo de aplicaciones y la página web podemos ofrecer a los beneficiarios información útil y la geolocalización de las tiendas para aprovechar al máximo esta herramienta”, expresó Victoria Balboa.

Una ayuda extra

Alejandro Saracho, director general de Abundantia Training, recomendó a los trabajadores que reciben vales de despensa utilizar este incentivo para dos tipos de compra: las planificadas o de emergencia, con el objetivo de evitar el uso de sus tarjetas de crédito o dinero en efectivo.

Consideró que si la gente ocupa los vales para realizar sus compras, además de ahorrar, ese dinero podría invertirlo.

El directivo dijo que no solamente son útiles para esta temporada, pues si el trabajador los recibe todo el año, servirían para cuidar su economía familiar y como un amortiguador ante el incremento de precios.

“El problema es que los trabajadores, si bien no todos, no los valoran tanto, ya que no se trata de dinero en efectivo o en una cuenta de banco. Por desgracia, mucha gente los utiliza para comprar cosas que no necesariamente son indispensables. En la medida en que los empleados usen este recurso para atender cosas de primera necesidad, se podrá capitalizar el resto de su economía”, explicó.

Indicó que incluso aquellos que reciben esta prestación todo el año podrían aprovechar al máximo esta herramienta y mejorar sus finanzas a través de diferentes instrumentos.