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Sesgos en los consejos de nuestros asesores financieros
Existen dos fenómenos conductuales que ?inciden en la información: la sobreconfianza ?y pensar a posteriori.
Wall Street es el único lugar en donde ?personas que viajan en un Rolls Royce? toman consejos de quienes viajan en el transporte subterráneo.
Warren Buffett
Muchos de nosotros cuando decidimos tomar desiciones relacionadas con nuestras finanzas, acudimos o tomamos en cuenta el consejo y la asesoría de especialistas.
Sin embargo, pese a ser especialistas, éstos también están sujetos de manera similar a sesgos en su conducta, que inciden en su capacidad para orientar en la toma de decisiones financieras.
En una tesis publicada por la Escuela de Economía de Helsinky Antti Seppälä , se señalan dos fenómenos de sesgo conductual que inciden en la capacidad de los asesores financieros para dar la información que más conviene realmente a sus clientes.
UN VISTAZO AL PASADO
El primero de dichos fenómenos de sesgo es el conocido como Hindsight bias cuya traducción más libre podría ser el Sesgo de a posteriori o de retrospectiva , el cual se refiere a la tendencia que tenemos las personas, particularmente aquellos que son considerados especialistas en algún tema, en observar hacia atrás los eventos y pensar que antes de que ocurrieran éstos, ya sabían la dirección que tomarían los mismos.
Un ejemplo muy sencillo lo dan experimentos en los que se les pregunta a los expertos su pronóstico del comportamiento de una tasa o de un tipo de cambio, se registran sus resultados y posteriormente dentro de varios meses, sin recordarles cuál había sido su respuesta, se les pregunta si se cumplió lo que ellos habían previsto; un porcentaje mucho más alto de los que realmente lo anticiparon supone que había pronosticado correctamente. El sesgo se refiere en concreto a que, cuando juzgamos nuestro desempeño pasado, lo vemos mejor de lo que realmente fue.
El principal efecto negativo de este sesgo es que disminuye nuestra capacidad para aprender de nuestros errores del pasado y ello nos lleva a presentar la efectividad de nuestro conocimiento como superior a lo que realmente es.
LA SOBRECONFIANZA
Debido al efecto negativo del sesgo de la retrospectiva, este error contribuye a un segundo sesgo señalado en el estudio: el sesgo de la sobreconfianza.
Este segundo sesgo, al cual he hecho referencia en otras ocasiones, se refiere a la tendencia de sobreestimar las propias capacidades y el nivel de conocimiento que realmente se tiene sobre un tema, situación que afecta particularmente a los especialistas cuando hablan de temas que conocen.
En un estudio publicado hace algunos años por el investigador James Montier, se encontró al encuestar a 300 administradores profesionales de fondos inversión, que 74% de ellos creía que sus resultados y su desempeño era superior al promedio, cuando en una aproximación estadística básica deberíamos encontrar que realmente sólo la mitad podría estar cerca o por encima del promedio.
ENTENDIENDO SUS SESGOS
La utilidad de entender que nuestros asesores también tienen sesgos que afectan sus decisiones y por ende ?los consejos que nos brindan es, en primer lugar, precisamente entender ?que su carácter de asesores les da mayor información y mayor experiencia, pero no los hace completamente infalibles.
Por lo anterior, no podemos trasladar de manera absoluta en los asesores la responsabilidad de la administración en nuestro dinero.
Pero también entender estos sesgos nos ayuda a entender la conveniencia de establecer mecanismos de control, supervisión y evaluación puntual de quienes nos asesoran en el manejo de nuestras finanzas.
Llevar a cabo reuniones periódicas donde evaluemos lo que de manera puntual nos asesoraron en meses previos nos permitirá contrastar con hechos puntuales si los consejos fueron acertados o si existen desviaciones y a qué se debieron éstas.
La muy valiosa asesoría de expertos financieros puede ser más efectiva si tenemos mecanismos de evaluación que nos permitan medir su efectiva contribución a mejorar nuestro patrimonio.
El autor es politólogo, mercadólogo, especialista en economía conductual, profesor de la Facultad de Economía de la UNAM y Director General de Mexicana de Becas, Fondo de Ahorro Educativo.
Puede seguirlo en Twitter :@martinezsolares