A principios de enero, la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp desató polémica al anunciar una actualización en sus términos y condiciones, esto generó críticas y confusión por parte de sus usuarios que usan este popular servicio respecto al manejo de sus datos personales y la información resguardada por esta plataforma.

Como parte de sus nuevas políticas de privacidad, si un usuario decide no aceptarlos, no podrá continuar utilizando la plataforma y después de 120 días de inactividad, su cuenta será dada de baja.

Los cambios anunciados por esta plataforma generaron debate en redes sociales, no sólo en referencia al tratamiento que estos gigantes tecnológicos tienen sobre nuestra información personal, también si la comparten con terceros y qué tipo de datos son los que comparten con otras empresas.

Antes de usar cualquier servicio de mensajería, es importante revisar el tratamiento y resguardo que tienen de nuestra información como usuarios, ya que en ocasiones compartimos datos sensibles como información personal o financiera.

De igual forma, es necesario analizar cuáles son las implicaciones de usar una u otra herramienta, además de comparar y analizar las características que las distinguen respecto al manejo de la privacidad; así como revisar cuál ofrece mejores servicios en el manejo de su información.

La principal diferencia entre las tres principales aplicaciones de mensajería es que WhatsApp recopila muchos datos de las cuentas de sus usuarios, contrario a Telegram o Signal que no recopilan tanta información y que solamente piden la identidad del usuario y su número telefónico.

Por ejemplo, en el caso de la plataforma Signal, está centrada en ofrecer la máxima privacidad y utiliza un protocolo cifrado de extremo a extremo llamado Open Whisper Systems en todas las conversaciones, es decir, los mensajes de un smartphone a otro se envían y reciben ya cifrados, sólo el emisor y el receptor puede ver el contenido de su chat.

También permite desactivar las notificaciones de lectura o el indicador de tecleo, además, se puede cambiar el PIN creado al principio y solicitar una autenticación en dos pasos cada vez que los usuarios accedan a su cuenta desde un dispositivo nuevo.

En cambio Telegram ofrece a sus usuarios la posibilidad de tener chats secretos estableciendo un tiempo determinado, tras el cual se eliminan automáticamente. También ofrece un cifrado en sus comunicaciones de extremo a extremo, aunque es importante mencionar que este cifrado solo se encuentra disponible cuando los chats son secretos.

Mientras que en el caso de WhatsApp, recolecta contactos, datos comerciales cuando se usa Facebook e, inclusive la IP o dirección geográfica del usuario.

Consulte las letras chiquitas

Cuando se trata de un servicio gratuito, como el que ofrecen algunas de estas plataformas de mensajería, siempre se deben considerar los términos y condiciones directamente en la aplicación o en la página de Internet, destacó Roberto Martínez, analista senior de seguridad de la empresa Kaspersky en Latinoamérica.

Como usuario se tiene acceso directo a las políticas de privacidad que tiene cada plataforma; además de que puede solicitar una copia de la información de su cuenta: ello permitirá conocer cuáles son los datos que resguarda cada empresa en relación al tipo de dispositivo que usa, la dirección o ubicación geográfica, la interacción con los contactos, entre otras.

“Aquí el debate es que el usuario esté consciente del tipo de información que comparte con la compañía, cómo ésta información se correlaciona con otras redes sociales y saber cómo se puede ligar dicha información para que las compañías hagan publicidad dirigida”, explicó.

Para el experto en ciberseguridad, cada usuario debe hacerse responsable de su vida digital y leer un poco sobre los términos y condiciones para saber qué ofrece cada plataforma en cuestión de seguridad.

Una vez leídas y analizadas las políticas de cada empresa, podrá analizar cómo es que estas reglas afectan su privacidad y, tomando en cuenta esto, elegir qué tipo de servicio de mensajería es el idóneo de acuerdo con la información que maneja, en conde también debe tomar en cuenta su profesión.

Martínez destacó que, además de ser cuidadosos con la información que se comparte a través de estos servicios de mensajería; también es importante ver con quién se comparten ciertos datos sensibles y el nivel de protección que ofrecen estos canales digitales.

Cualquier servicio gratuito dentro de sus términos y condiciones establece que tipo de información van a recolectar y cuál pueden usar; por ello insistió en la importancia de analizar con lupa este tipo de políticas.

montserrat.galvan@eleconomista.mx