El 2015 comienza con muchos retos y complicaciones, mismos que en noviembre y diciembre del año pasado empezaron a hacerse presentes, tales como: la volatilidad en los mercados, motivada principalmente por la baja constante en los precios del petróleo; el rumbo de la política monetaria que determinará Estados Unidos y como consecuencia lo que el resto del mundo hará para contrarrestar estas importantes variables.

El petróleo ha bajado, porque a diferencia de los últimos lustros y décadas hay oferta de éste; Estados Unidos se ha vuelto autosuficiente, y al ritmo de la economía global demanda menos, pues ésta se ha enfriado.

Una razón menos importante que las anteriormente expuestas pero que también influye es que el invierno ha sido menos crudo de lo que se esperaba. El problema radica en que sigue habiendo riesgos para que esta caída se extienda aún mas y sigamos viendo mínimos históricos. Por lo pronto, la Organización de Países Exportadores de Petróleo ha dejado muy claro que no piensa reducir los volúmenes de producción para ponerle piso o tratar de elevar el precio del hidrocarburo.

Castigo a los créditos y premios a inversionistas

En cuanto a la política monetaria, cabe destacar que lo más importante será cuando la Fed decida subir su tasa de referencia que hoy está entre 0 y 0.25%, como medida precautoria a una inflación que pudiera amenazar esa economía que ya muestra variables de solidez y crecimiento. Subir las tasas en Estados Unidos implicaría aumentarlas en el resto del mundo. Además encarecería el costo del dinero y los créditos, y de paso, serviría para premiar a los grandes inversionistas con retornos más altos para desincentivar el gasto y bajar la velocidad al gasto, consumo e inflación.

La explicación sobre por qué esto tiene tan nervioso al mundo se resume en lo siguiente: muchos flujos y dinero que estaba invertido en economías emergentes saldrán para regresar a su refugio en nuestro país vecino del norte. Esto presionará a todas las monedas, fortaleciendo al dólar de Estados Unidos. En mayor o menor medida, el mundo entero se verá afectado.

Afectados y beneficiados

El temporal lo sortearán bien aquellas economías que tengan mejores finanzas públicas. Los países con altos niveles de deuda y finanzas vulnerables tendrán un camino muy tortuoso y lleno de baches.

Por el contrario, aquellos que logren mantener niveles saludables de deuda y fianzas sólidas no se escaparán de la volatilidad, pero ésta será transitoria. Honestamente, pienso que es en esta última categoría en la que se encuentra México.

Considero importante que aprendamos a leer estas variables y a entender la transitoriedad de las mismas, pues de esa forma lograremos estar más tranquilos e incluso podremos aprovechar la volatilidad para mejorar la rentabilidad de los portafolios e inversiones.

El autor es director general de CI Estrategias por Somoza Musi . Puede visitar su página de Internet en www.cism.mx. Sígalo en Twitter: @CISomozaMusi.