Resulta sorprendente que no es sino hasta hace casi dos décadas que surgió el primer fondo de inversión indexado en Estados Unidos, su crecimiento ha sido tan significativo que en la actualidad los conocemos como Exchange Traded Funds (ETFs).

Los ETFs son básicamente fondos de inversión cotizados que replican un índice. Los más conocidos y con los cuales se inició su existencia son aquellos que replican al índice Standard and Poor’s 500, o bien, índices de bolsas como la rusa, china o brasileña.

Su desarrollo ha sido tal que actualmente podemos encontrar ETFs que reflejan índices que siguen estrategias de inversión o sectores, incluso existen aquellos que replican deuda como los bonos europeos o algunos ramos en específico, como las telecomunicaciones, el energético y otros tan innovadores como los commodities.

Fondos de inversión no tradicionales

Los ETFs, en realidad, son fondos de inversión pero no tradicionales, ya que cotizan y cuentan con la flexibilidad de negociarse como una acción a través de la Bolsa.

De hecho, una de sus peculiaridades es que se pueden comprar y vender el mismo día, y el precio -al igual que el de una acción varía a lo largo de la jornada y se conoce durante la sesión de la Bolsa. Por otra parte, los fondos tradicionales establecen su valor después de la hora de cierre, al final del día. Lo anterior permite a los inversionistas e instituciones comprar o vender un ETF con la misma facilidad con la que se hace con una acción bursátil.

Desempeño en México

En México los ETFs tienen relativamente poco tiempo de haber llegado, pero cada vez escuchamos más sobre ellos y constituyen instrumentos financieros cuyo volumen ha crecido significativamente.

Un ETF internacional que quiera ponerse a disposición del público en nuestro país, primero debe registrarse en el Sistema Internacional de Cotizaciones, el cual es el mecanismo para listar y operar en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) aquellos que no fueron colocados en México, es decir, que son extranjeros. Para ello, tanto los emisores de estos instrumentos como los mercados de valores extranjeros en los que cotizan deben estar reconocidos por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

Cabe aclarar que los ETFs creados en México se conocen como Títulos Referenciados a Acciones (Tracs), que en esencia son iguales pero es con este nombre con el que se les ha bautizado en el país.

Acceder a ellos como persona física

Como persona física puedes acceder a los Trac’s a través de la BMV y comprarlos como si fuera una acción. Precisamente porque operan como acciones, los inversionistas pueden beneficiarse de varias ventajas como la cotización o la negociación intradía.

Otra opción es adquirirlos a través de fondos de inversión, los cuales así como pueden invertir en acciones, bonos, Cetes, etcétera, también pueden invertir en ETFs o Tracs listados en México.

Actualmente ya existen en el mercado mexicano un gran número de fondos de inversión que se componen por uno o varios ETFs.

Ésta es la forma que se le facilita al inversionista acceder a mercados o tipos de activos en los que antes no le era posible participar.

*La autora es Vicepresidente de Productos/Asset Management y Fiduciario BBVA Bancomer

arcelia.salgado@bbva.bancomer.com