¿Qué es lo que más le preocupa en la vida? Posiblemente, sus hijos, su esposa, sus padres y usted mismo. Para garantizar su tranquilidad en el momento en que pudiera llegar a faltar, seguro ha pensado en el testamento, que puede ser una buena herramienta.

Sin embargo, éste podría tener algunos inconvenientes: los herederos pueden gastar el dinero fácil y rápidamente, si, por azares del destino, sus familiares se topan con la gente inadecuada y su patrimonio es mal usado, entre otras situaciones.

Usted puede dejar a sus familiares y seres queridos con la tranquilidad de que sus recursos serán bien usados, por un tiempo determinado, y que su patrimonio será utilizado con las instrucciones precisas que un administrador debe seguir al pie de la letra.

El fideicomiso patrimonial con fines sucesorios o fideicomiso testamentario es lo ideal y debe estar considerado en el testamento.

Es una figura usada para transmitir bienes a un tercero, que es el administrador y él, a su vez, debe cumplir ciertas condiciones en la transmisión de los mismos, en el entendido de que en este fideicomiso puede transmitir los bienes a una persona o administrar esos bienes y proveer de ciertos beneficios y ganancias a los herederos , comentó Gerardo Palomar Méndez, director de Programas de Derecho del ITESM, campus Santa Fe.

Expertos comentaron que el funcionamiento de este instrumento es muy sencillo. Transmite a una institución fiduciaria todas sus inversiones: fondos de inversión, inversiones de deuda e inversiones de mercado de capitales, sin perder el control de estas, ya que se indica el tipo y plazo deseado, y se proporcionan facultades a un asesor para que instruya las inversiones del fideicomiso , comentó Guillermo Arredondo Armenta, associate administración fiduciario de BBVA Bancomer.

ELEMENTOS DEL FIDEICOMISO

A pesar de que es un instrumento que podría parecer complicado, la realidad es otra.

El fideicomiso es un acuerdo de voluntades, un contrato que incluye las partes que lo conforman y que son el fideicomitente, fideicomisario, fiduciario y toda clase de bienes pueden ser objeto de patrimonio en fideicomiso, tanto muebles e inmuebles , aseguró Luis Enrique Estrada Rivero, director jurídico y fiduciario de Invex Banca Privada.

Incluye, también, un Comité Técnico elegido por el fideicomitente.

Otra de sus ventajas es que no existe un límite para la designación de beneficiarios: se pueden nombrar de uno a varios familiares o alguna institución de beneficencia.

La persona que lo crea puede formular y cambiar el fideicomiso las veces que quiera, pero genera costos, que es uno de los inconvenientes más comunes para no hacer uso de esta herramienta.

En nuestro caso es un producto que vendemos muy barato para estas cantidades de dinero, ya que cobramos 10,000 pesos por aceptar el cargo fiduciario y 10,000 pesos anuales, lo que dure el fideicomiso, que puede ser de hasta 50 años el máximo permitido , agregó Estrada Rivero.

Este tipo de fideicomiso puede garantizar su futuro. Se puede usar como sistema de ahorro, en el que ellos ya no estén preocupados por manejar sus bienes o sus derechos, lo maneja el fideicomiso y éste solamente les pasa algo que sería una pensión, que es generado por los propios bienes o recursos , destacó Palomar Méndez.

El camino a seguir

Los básicos en un fideicomiso son cuatro:

  • Fideicomitente: el titular de los bienes o derechos que los transmite a su administración.
  • Fiduciario: administra e invierte los bienes.
  • Fideicomisario: quien recibe los bienes del fideicomiso.
  • Comité Técnico: es el que decide al final del día cuál es la mejor administración de los bienes.

Ventajas

  1. Confidencialidad y anonimato (secreto bancario y fiduciario).
  2. Autonomía del patrimonio (transmisión de propiedad al fiduciario de los bienes).
  3. Blindaje.
  4. Transparencia (rendición de cuentas).
  5. Seguridad entre las partes (certeza).
  6. Versatilidad (a cualquier necesidad).
  7. Órgano auxiliar del fiduciario (Comité Técnico).

salomon.rodriguez@eleconomista.mx