Adquirir un vehículo usado tiene varios pros y contras, siendo los principales obtener un mejor costo (por lo menos de 20 a 25% del valor del auto, tomando en cuenta que es la devaluación que tienen al salir de agencia) a cambio de un mayor riesgo, desde el estado del auto hasta la certeza en la transacción al tratar con un particular.

Los últimos datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) refieren que, en un año, la autoridad recibió 1,726 quejas en la compraventa de vehículos usados en relaciones con proveedores, por lo que no hay una cifra exacta sobre las irregularidades que se presentan sólo entre particulares.

Precauciones durante la compra

Una de las primeras consultas que se recomienda es verificar que el auto no tenga un reporte de robo o haya estado involucrado en algún incidente judicial o legal.

Esta revisión puede hacerse en el Registro Público Vehicular, con datos básicos del vehículo como número de placa, número de identificación vehicular, folio de constancia de inscripción, entre otros.

Otras plataformas que permiten conocer el historial de un vehículo son Total Check, que arroja datos para saber si ha sido reportado por robo, si cuenta con algún adeudo y cuándo fue su última verificación.

La aplicación ChecAuto MX también permite hacer esas consultas con datos básicos del vehículo.

Además, es fundamental conocer los antecedentes del auto que quiere comprar para evitar adeudos como multas que no se han pagado, ya que son responsabilidad del propietario, indicó la plataforma.

Al comprobar que sus documentos estén completos, recuerde que los principales son la factura original (si es de empresa o de aseguradora, el auto tendrá menor valor); tarjeta de circulación vigente (ampara a los conductores de que el auto es de su propiedad), así como las tenencias anteriores pagadas (comprobante físico del pago en el banco).

Finalmente, al revisar condiciones mecánicas, se recomienda que no se deje llevar por las condiciones que se muestren a primera vista, ya que un vehículo puede guardar un gran historial de desperfectos y fallas sin que nos demos cuenta.

“Sabemos que no necesariamente es un experto en esta materia, por lo que en este caso le conviene asesoría de un profesional del ramo”, expuso.

Cuidado con el medio de pago en la transacción

Una vez acordada la compra, viene otro momento de suma delicadeza: el pago. En este caso, lo menos conveniente es llevar a cabo la transacción en efectivo, por el enorme riesgo que supone portar grandes cantidades consigo.

Al respecto, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) recomienda hacer una transferencia de fondos a la cuenta del vendedor vía el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI), ya que es más seguro y el pago se suele acreditar de forma inmediata.

En caso de utilizar un cheque, se sugiere revisar que haya recursos en la cuenta del comprador, en caso de que usted sea el vendedor, antes de entregar la documentación del vehículo, lo cual se puede verificar con el banco.

En este sentido, la plataforma Total Check advierte que, al ver un auto en aparente buen estado y con un precio bajo respecto de los costos de mercado, hay que tener cuidado, debido a que podría tener problemas legales o mecánicos.

Por último, si acude a un lote o mercado de autos es común que se encuentre con personas que inmediatamente le ofrecen ayuda.

Lo ideal es que no acepte ayuda de desconocidos, ya que estas personas están buscando un beneficio económico derivado de una transacción, en el mejor de los casos.

juan.tolentino@eleconomista.mx