Comparar entre diferentes servicios es un hábito que le puede ayudar no solamente a ahorrar, sino también a revisar en dónde le cobran más o menos comisiones, los servicios que se brindan, o incluso qué institución le ofrece mayores servicios y cuál le conviene más.

Se pueden contrastar precios desde bancos y establecimientos comerciales hasta productos que usamos en la vida diaria. Entre ellas se encuentran los servicios que ofrecen las sociedades de información crediticia, instituciones encargadas de manejar y generar el registro de nuestro historial de crédito.

En el país, solamente operan Buró de Crédito y Círculo de Crédito para llevar estos registros, y aunque ambas ofrecen el mismo servicio es importante que revise y tome en cuenta los costos en caso de requerir una segunda solicitud, ya que la primera, por ley, es gratuita.

La información que ofrecen ambas instituciones es la misma. Lo único que hacen es el intercambio de registros negativos que el usuario tenga con los otorgantes de crédito. Sobre estos últimos, ellos deciden a qué institución reportan la información, ya sea a Buró o a Círculo de Crédito, pero comparten los mismos datos para la elaboración de este documento.

Cualquier usuario puede pedir su historial crediticio a través de diferentes métodos de entrega, ya sea desde correo electrónico, vía telefónica, a través de la página de Internet o en su centro de atención. También se puede entregar vía fax, por mensajería o por correo tradicional con acuse de recibido por el Servicio Postal Mexicano.

En el caso del Buró de Crédito, si se requiere una segunda impresión y se ha solicitado a través de la página de Internet tiene un costo de 35.60 pesos. Si la necesita en su correo electrónico, hace la segunda solicitud por teléfono o si acude al centro de atención ubicado en una plaza comercial, el precio para los tres casos es de 89 pesos.

Si se trata de las opciones de fax, correo postal o mensajería, los costos varían, ya que se cobran los gastos de envío. Al hacerse por fax, el costo por mandárselo es de 53.40 pesos, por correo postal se eleva a 160.20, mientras que por mensajería es el más caro de los anteriores, con una tarifa de 204.90 pesos.

Una segunda solicitud por estas vías también tiene un costo extra: por fax se deben desembolsar 89 pesos, por correo postal 195.80 y por mensajería 240.50 pesos.

En comparación, con Círculo de Crédito los precios cambian. Un segundo envío del reporte crediticio por correo electrónico tiene un costo de 34.20 pesos, mientras que si se hace la solicitud en el portal de esta institución, el usuario deberá pagar 82.20 pesos.

Si esta segunda solicitud de información se hace vía telefónica o acudiendo a la unidad especializada de atención a clientes, tendrá que pagar 82.20 pesos.

En caso de las formas de entrega de fax, correo tradicional y mensajería, la primera solicitud sí tiene un costo, que es de 50 pesos para la primera, 150 para la segunda y 190 pesos para la tercera.

Si se requiere de una segunda solicitud de información por los métodos de entrega anteriormente citados, los precios van desde 82.20 pesos para el fax,182.20 si se necesita por correo enviado por el Servicio Postal Mexicano y 217.20 pesos si se hace por mensajería.

Misma información, diferentes formatos

Aunque los formatos son diferentes, la información es la misma. Es importante que el usuario siempre cuente con su historial de crédito, sin importar la institución con la que decida tramitarlo, señaló Wolfgang Erhardt, vocero de Buró de Crédito.

Recomendó a los usuarios que van a solicitar por primera vez su reporte de crédito que lo hagan a través de llamada telefónica o por correo electrónico, los métodos más fáciles para acceder a su historial.

“Si el usuario pide su reporte de crédito, ya sea con Buró o con Círculo de Crédito, es la misma información la que obtiene. Lo único que cambia es el formato de cómo está registrada”, afirmó.

Indicó que en caso de que el usuario requiera la información de las dos instituciones, se le entregará un documento que contenga los datos registrados en ambas, lo que se conoce como reporte de crédito integrado.

“Un hábito sano, financieramente hablando, es pedir el historial crediticio por lo menos al año y aprovechar esta gratuidad”, destacó.