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Finanzas Personales

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Cómo usar el interés compuesto a nuestro favor

Hay que realizar un exhaustivo análisis antes de adquirir una deuda, ya que de lo contrario, los efectos en nuestro bolsillo pueden ser desastrosos.

En muchas ocasiones hemos hablado de la importancia fundamental del ahorro, el cual, bien invertido en instrumentos que paguen tasas de interés reales (por arriba de la inflación), nos permitirá cumplir con nuestras distintas metas financieras de corto, mediano y largo plazos.

Sin embargo, es precisamente en el largo plazo en donde una buena inversión nos brinda los mayores beneficios, debido al efecto que produce el interés compuesto.

El hecho de que los intereses generados ganen, a su vez, más intereses, es una de las grandes ventajas con las que cuentan los inversionistas para incrementar efectivamente su patrimonio. La capitalización periódica de intereses hace que, entre más tiempo pase, nuestra inversión crezca a un ritmo cada vez mayor.

Es por ello que a este efecto se le ha llamado avalancha o bola de nieve, cuya velocidad es tal que, una inversión que genera un rendimiento de 10% real anual, puede duplicar su poder adquisitivo en tan sólo ocho años, y quintuplicarlo en 17.

Por lo tanto, mientras más y más pronto comencemos a invertir, mayores serán las ganancias que obtendremos.

Podemos ver que los resultados son extraordinarios. Esta es la magia del interés compuesto trabajando a nuestro favor.

Si es deudor

¿Pero qué sucede si el interés compuesto trabaja en contra nuestra? Del lado de los deudores, sin embargo, la historia es completamente distinta.

Desde ese punto de vista, el interés compuesto significa pagar intereses sobre el saldo total pendiente de pago, el cual incluye los intereses que se hayan acumulado en periodos anteriores.

Esto, también llamado capitalización de intereses, representa para ellos un verdadero dolor de cabeza, ya que es lo que hace que sus deudas se incrementen considerablemente. Además, como la tasa de interés en los créditos generalmente es mucho mayor que en las inversiones, el ritmo de crecimiento es aún más acelerado.

Por eso es conveniente realizar un exhaustivo análisis antes de adquirir una deuda, ya que de lo contrario, los efectos en nuestro bolsillo pueden ser desastrosos.

Debemos siempre considerar que el importe de los pagos a realizar debe ser mayor al de los intereses que se generan en un periodo, ya que de no ser así, el adeudo se incrementará conforme transcurra el tiempo.

En conclusión

Si trabaja a nuestro favor, el interés compuesto hace crecer nuestro dinero de forma exponencial. Por eso, mientras más tiempo pase, más espectaculares serán los resultados. Esto significa que:

1- Es muy importante que aprendamos a manejar nuestro dinero desde jóvenes, y que tratemos de inculcar en nuestros hijos, desde que son pequeños, los hábitos de la administración financiera personal, del ahorro y de la inversión.

2- Es imprescindible comenzar a ahorrar desde que obtenemos nuestros primeros ingresos, y buscar las alternativas de inversión que sean más rentables, de acuerdo con nuestro horizonte de inversión y perfil de riesgo, cuidando que nos otorguen rendimientos por arriba de la inflación.

Ahora bien, por el lado de las deudas, esta magia nos juega en contra. Por eso es muy importante adquirir adeudos únicamente en caso estrictamente necesario, previo estudio detallado de las condiciones de los mismos.

Finalmente, queremos recalcar que, ante todo, sólo podremos realizar nuestros diferentes objetivos si cuidamos que la magia del interés compuesto esté trabajando siempre a nuestro favor, y nunca contra nosotros.

Te invito a que me envíes tus preguntas, dudas y comentarios a través de mi página en Internet: www.planeatusfinanzas.com

jlanzagorta@eleconomista.com.mx

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