Querétaro, Qro. Tras la pandemia de Covid-19, las expectativas de inversión del empresariado mexicano y de confianza empresarial se han visto mermadas en el último trimestre del año, aspectos que se traducen en un bajo optimismo entre los empresarios de las entidades federativas.

A nivel nacional, en junio sólo 37% de los socios de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) consideraron que ahora es un buen momento para invertir, indicador tres puntos porcentuales por debajo de marzo.

Además, de acuerdo con los indicadores de Data Coparmex, de las 32 entidades federativas: 18 reportaron una reducción entre el indicador de marzo y junio, nueve una variación positiva y cinco sin cambios.

Las entidades con los valores más bajos en el indicador de Ánimo para Invertir se centraron en Durango (21%), Nuevo León (26%), Guanajuato y Campeche (29%), Sonora y Oaxaca (30%), siendo estas seis entidades las que mostraron resultados por debajo de una tercera parte del empresariado.

Mientras que los estados con los porcentajes más optimistas son Tabasco (58%) y Guerrero (53%), ambos con indicadores por encima de 50 por ciento.

En seguida -con porcentajes arriba de 30% y debajo de 50%- se ubicaron Estado de México (46%), Jalisco (44%), Tamaulipas y Veracruz (43%); Querétaro (42%), Hidalgo (41%), Colima y Chiapas (40%); Coahuila y Ciudad de México (39%); Nayarit (38%), Zacatecas y Aguascalientes (37%); Chihuahua, Sinaloa y Michoacán (36%); Tlaxcala y Baja California Sur (35%); San Luis Potosí y Yucatán (34%); Baja California y Morelos (33%); Puebla y Quintana Roo (32 por ciento).

Mientras Tabasco es el estado más optimista, pues de cada 10 empresarios, seis consideraron que era un buen momento para invertir; el lado opuesto es Durango que sólo dos de cada 10 empresarios hablaban de un buen momento para invertir, dado que 21% de los socios mostraron este optimismo, aunado a que esta entidad reportó una caída de 13 puntos porcentuales en relación con marzo del año en curso.

Ínfimos

En paralelo a las expectativas de inversión, se encuentra el indicador de Confianza empresarial, que mide la confianza de los empresarios en la economía, y en el cual la totalidad de los estados reportan indicadores ínfimos, por debajo de 20 puntos.

Las 32 entidades tuvieron una caída de entre 11, 12 y 13 puntos entre el puntaje de marzo y el de junio, de acuerdo con el indicador de confianza empresarial que emite Coparmex, con base en la medición del Inegi.

En el país, la confianza empresarial de julio fue de 18 puntos; el estado menos optimista fue Quintana Roo (11), seguido de Baja California Sur, Guerrero y Campeche (12); Sinaloa y Colima (14); Ciudad de México y Nayarit (15); Zacatecas y Yucatán (16); Jalisco, Durango, Chiapas, Michoacán y Tabasco (17).

Por encima del promedio nacional se ubicaron 17 entidades: los más altos, Coahuila, Hidalgo, Oaxaca, Guanajuato, Tlaxcala, Aguascalientes, Querétaro, San Luis Potosí, Nuevo León, Puebla, Tamaulipas y Veracruz (cada una con 19 puntos); así como Morelos, Sonora, Estado de México, Chihuahua y Baja California (18).

De acuerdo con Data Coparmex, los valores por encima de 50 puntos se consideran optimistas; después de la emergencia sanitaria por Covid-19, ninguno de los estados llegó al menos a 20 puntos de confianza empresarial.

Tan sólo de marzo a abril, en el país se presentó la máxima reducción de la que se tiene registro, al pasar de 30 a 17 puntos, alcanzando el mínimo histórico, destaca el análisis de Coparmex.

Baja expectativa

Entre el empresariado se percibe una baja expectativa por materializar inversiones tanto nacionales como extranjeras, expuso la presidenta en Querétaro de Coparmex, Lorena Jiménez Salcedo.

La emergencia sanitaria que ha derivado del Covid-19 es uno de los factores que ha mermado la confianza empresarial, refirió la empresaria, tras señalar que es necesario que a nivel federal se presente un programa integral de recuperación económica.

“Evidentemente hay una merma en la confianza general. Tanto de la inversión nacional como extranjera en México, con una serie de circunstancias, también están los números, tenemos datos mejores (como estado de Querétaro), pero eso no quiere decir que esté la situación abismalmente diferente al resto de los estados”, expuso.

A este entorno se añade la incertidumbre que se vive en la economía mundial y que tiene impacto tanto en la actividad nacional como local.

“Evidentemente la economía mundial no está en su mejor momento; tenemos la noticia de que ya está en vigor el T-MEC, eso no es suficiente, se requieren una serie de acciones muy fuertes para que esto se vaya deteniendo y dependiendo de las estrategias económicas que se vayan tomando en los países, la reactivación será mucho más redundante. Todo esto aunado a lo que aún no se tiene certidumbre de cuándo va a llegar la vacuna”, declaró.

La entrada en vigor del T-MEC, indicó, no se será suficiente para reactivar la economía del país, por lo que planteó que el proceso de recuperación económica será de largo plazo.

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