Monterrey, NL. Los programas para las pequeñas y medianas empresas (pymes) de Nuevo León y de todo el país, han quedado prácticamente desmantelados por el actual gobierno, afirmó Fernando Turner Dávila, consejero de la Asociación Nacional de Empresarios Independientes (ANEI). 

Agregó que tampoco se modificaron las reglas de operación de algunas instituciones financieras para eliminar los obstáculos a las pymes, por ejemplo, “la banca sigue sin tener incentivos para prestar a las pymes”. Esto se debe, dijo, a que el gobierno federal no tiene interés en dichos programas, porque no las percibe como un bien social o un bien público. Por ejemplo, desapareció el Instituto Nacional del Emprendedor y Proméxico, recordó. 

El exsecretario de Economía y Trabajo de Nuevo León reconoció que hay programas que siguen funcionando, como el programa para el desarrollo de la industria del software (Prosoft) y la innovación 2019 y el programa para la Productividad y Competitividad Industrial (PPCI). 

El inconveniente es que hay algunos “programas del estado de Nuevo León que están colgados de los programas federales, el estado sufre porque el fondeo se reduce, donde una parte la otorgaba el gobierno federal y otra el gobierno estatal”, dijo. 

Por ejemplo, el programa Impulso Nuevo León, de la Secretaría de Economía y Trabajo de Nuevo León anunció en julio del 2018, que destinaría 40 millones de pesos para apoyar a sectores estratégicos y Nacional Financiera multiplicaría esa cifra por 10 para contar con una bolsa de hasta 400 millones de pesos para pymes. 

Necesidades 

El consejero de ANEI recalcó que las pymes no tienen acceso a créditos bancarios, ni al mercado de capitales, en tanto las grandes empresas les pagan retrasado por lo que tienen que financiarlas, “no se ve que las autoridades federales ni hacendarias se estén enfocando en cómo dar acceso al crédito”. 

También les falta representación política, por ello se acaban los apoyos para este tipo de empresas. Consideró que es urgente que las pymes se integren a las cadenas productivas para que les compren las exportadoras. 

“El cuarto problema es la capacitación empresarial, no hay mecánicas adecuadas para las start up, no tienen mecanismos adecuados de crecimiento”, afirmó. 

Expuso que la otra necesidad de las pymes es el avance tecnológico, debido a que en el pasado Conacyt dio créditos a empresas grandes y no apoyó a este segmento. 

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