Monterrey, NL. Por el giro en la política energética del gobierno federal, en Nuevo León se han frenado proyectos eólicos en fase pre operativa, en construcción inicial o en espera de resolución por parte de la autoridad, por un monto de 600 millones de dólares, comentó a El Economista, Amado Villarreal González, director general del Clúster Energético de Nuevo León.

“Tenemos un proyecto que está en etapa de pre operación, es eólico, de 269 Megawatts (MW), aparte hay dos proyectos en construcción inicial o intermedia, que rondan los 203 MW, hay otros tres proyectos eólicos que están en pausa, están en espera de resolución favorable para continuar, del orden de 650 MW”, explicó.

Algunos de estos proyectos, dijo, tienen iniciativas en su defensa, y han iniciado procedimientos legales, en contra del Acuerdo por el que se emite la política de Confiabilidad, Seguridad, Continuidad y Calidad en el Servicio Eléctrico Nacional publicado el pasado 15 de mayo, que impone restricciones a las nuevas centrales de generación de energía limpia.

Cabe recordar que el pasado mes de mayo, el gobernador de Nuevo León aseguró que en la entidad hay cuatro parques eólicos que están funcionando y tres en proceso, con una inversión aproximada de 1,800 millones de dólares, que generarían alrededor de 15,000 empleos en su fase inicial.

El mandatario indicó que los parques están instalados en los municipios de Bravo, Mina y Galeana, y con la energía que producirían los siete parques abarcaría 70% del consumo de la Zona Metropolitana de Monterrey.

Contra la inversión

En cuanto al memorándum que envió el presidente, Andrés Manuel López Obrador, al sector de energía donde menciona que es urgente profundizar los cambios de esta industria para que las empresas privadas participen como contratistas de Petróleos Mexicanos (Pemex) y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Amado Villarreal indicó que esto lesiona la competencia y repercute en los usuarios con mayores tarifas.

Recordó que la Reforma Energética permitió un despliegue de redes de distribución de energía, nuevas estaciones de servicio, terminales de almacenamiento, sin embargo, con este giro a la política energética se frena el futuro de la industria al limitar su acceso a la generación de hidrocarburos y de energía renovable.