Monterrey, NL. La producción de cabritos en Nuevo León cayó a niveles históricos este año debido a que la caprinocultura enfrenta un déficit de 1 millón 350,000 cabras anualmente, por lo que es urgente repoblar los ranchos, coincidieron representantes de ese sector.

El presidente estatal de la Asociación Mexicana de Ganado Caprino de Registro, Humberto Flores, manifestó que la sequía provocó una mayor caída en la producción de ganado caprino y actualmente el hato es de apenas 400,000 cabras.

Debido a la sequía se ha venido abajo toda la producción de cabrito, esto por ende ha incrementado el precio de la carne de esa especie y hemos recibido apoyos con recursos del gobierno federal para la adquisición del forraje y sementales, pero han sido insuficientes , comentó.

Mencionó que el número de productores de cabrito en Nuevo León ha bajado a 300 a la fecha, de los cuales 22 se dedican a producir ganado caprino de registro.

ADQUIEREN DE OTROS ESTADOS

Externó que ante lo despoblado que se encuentran los ranchos en la entidad, 70% de los cabritos que se consumen en Nuevo León proviene de otros estados, como San Luis Potosí, Zacatecas y Coahuila. En Nuevo León, los municipios donde se genera actualmente la mayor producción de ganado caprino son Mina, Los Rayones y Linares.

Flores aseveró que los más de 50 restaurantes que venden el tradicional cabrito en el área metropolitana de Monterrey tienen que adquirir la mayoría de esa especie de proveedores de otras entidades.

Los meses donde los productores, distribuidores y restaurantes enfrentan el problema de la escasez son diciembre y enero, debido a la estacionalidad en los partos de las cabras que se presenta en la zona noreste, advirtió.

El tipo de cabrito vendido en los restaurantes es ganado caprino criollo con semental mejorado de registro, como la raza cárnica boer, que adquieren los restauranteros a un precio promedio de alrededor de 400 pesos unidad.

Pero el precio final al consumidor de un cabrito asado puede variar de 1,200 a 1,500 pesos y crudo entre 600 y 700 pesos, en los conocidos cabritos de leche de 10 kilos, en su venta al menudeo.

EL FUTURO DE LA ACTIVIDAD

Al hablar sobre las oportunidades y retos de la caprinocultura en el noreste de México, Erasmo Gutiérrez, investigador de la Facultad de Agronomía de la Universidad Autónoma de Nuevo León, aseguró que esta región está compuesta 60% de tierras de matorral ideales para la producción de caprinos. Sin embargo, la fuerte sequía provocó una reducción en la producción de forraje a partir del 2011.

Dijo que en el 2010 se alcanzó un nivel de producción de forraje de 500 a 600 kilos por hectárea, pero en el 2011 cayó hasta 200 kilos por hectárea debido a la sequía.

El investigador propone la creación del Sistema Caprino Productivo Regional Noreste, donde además de Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas, también se agregue a Durango y Zacatecas, para desarrollar proyectos estratégicos de caprinocultura encaminados a incrementar la producción de pie de cría certificados y desarrollar estrategias de comercialización.

Campo seco:

  • 9 millones de cabras es el hato caprino a nivel nacional, el rebaño más grande del continente americano.
  • 500,000 unidades de producción pecuarias caprinas hay en México.
  • 1.5 millones de ganaderos caprinos existen en todo el territorio nacional.
  • 10 son los estados que se dedican a esta actividad: San Luis Potosí, Coahuila, Nuevo León, Zacatecas, Tamaulipas, Guanajuato, Durango, Puebla, Guerrero y Oaxaca.
  • 80% de la producción de concentra en las entidades citadas.

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