Querétaro, Qro. Este martes 31 de marzo, la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) iniciará con un protocolo de investigación para la validación de una prueba alternativa para Covid-19.

El proyecto lo desarrollan las Facultades de Ciencias Naturales (FCN), Química (FQ) e Ingeniería (FI), en coordinación con el Sistema Universitario de Salud.

El objetivo es evaluar la sensibilidad de la técnica RT-PCR para la proteína “S” de SARS CoV-2, que provoca la enfermedad, en exudado faríngeo.

La rectora de la UAQ, Teresa García Gasca, informó que se trata de  una prueba de tamizaje molecular, dado que aún no es una prueba de diagnóstico, al ser un  protocolo experimental a base de una técnica sencilla que pudiera ser muy relevante para la detección del virus.

Todas las personas portadoras que logremos identificar son personas que no están siendo identificadas por el sector salud, es gente  que sigue circulando o estando en contacto con otras personas, cualquier persona que identifiquemos y se aísle será romper la cadena de contagio”, expuso.

Explicó que se seguirán protocolos de bioseguridad, para no exponer a quienes participen en la investigación, por lo que a este personal se le estarán tomando pruebas constantes.

En relación con el Protocolo de Berlín (prueba oficial que se aplica  en el país), la prueba de portabilidad que investiga la UAQ tendría ventajas de rapidez y bajo precio de insumos, por lo que sería factible de aplicarse a un mayor número de personas, comunicó la  máxima casa de estudios del estado. Se estima aplicar a 3,000 personas el primer pilotaje de la técnica.

El proyecto requiere de la asistencia de voluntarios, principalmente de la comunidad universitaria, que deseen participar en el protocolo (mismo que no tendrá costo); cuyo procedimiento consiste en contestar un breve cuestionario con datos básicos, la firma de un consentimiento informado por tratarse de un protocolo experimental, y posteriormente la toma de muestra de exudado faríngeo siguiendo el protocolo de bioseguridad establecido por el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) nacional.

La universidad ha precisado que la ejecución del proyecto no pone en riesgo a los participantes, a los voluntarios o a las instalaciones universitarias.

Para la primer fase de investigación, se requieren voluntarios  que cumplan diversos requisitos: persona con algún síntoma leve (tos, cefalea, rinorrea, conjuntivitis, odinofagia); personas con sintomas leves o asintomáticos que hayan regresado del extranjero recientemente (en particular de los países de alto riesgo de contagio comunitario); hayan estado en contacto con alguna persona contagiada o tengan riesgo ocupacional; personas que tengan alguna comorbilidad de riesgo como hipertensión arterial o neumopatía crónica.

En un comunicado de prensa, la universidad precisó que  la aplicación del tamizaje molecular en el momento actual de la evolución de la enfermedad en la entidad podría contribuir a reducir la curva epidemiológica de Covid-19 y a disminuir el número de personas contagiadas y  de fallecimientos.

Se estima que se cuenta con la capacidad para procesar 100 muestras diarias. De identificarse algún caso “reactivo” se evitaría el contagio de aproximadamente 400 personas al mes.